Esteban Manuel Villegas

Poeta nacido en 1589, en la villa riojana de Matute, de familia oriunda de la Montaña. Siendo un muchacho, se traslada a Madrid, donde lleva una vida nada tranquila, por lo que su familia le reclama a Nájera. Aquí empieza a dar muestras de su precocidad poética, que fructificará en la publicación de las Eróticas (1618). En agosto de 1625 se casa con Antonia de Leyva, a quien dobla ampliamente en edad, y que le daría siete hijos. En 1638 vuelve a Madrid, al amparo del conde-duque de Olivares, y allí frecuenta las bibliotecas de los magnates. Es de carácter solitario, indisciplinado, vanidoso, excéntrico, envidioso y despilfarrador. En su porte externo era tan ridículo, que parecía algo chiflado. La penuria económica, a pesar de varias herencias recogidas, le hace solicitar cargos oficiales, hasta obtener la tesorería de rentas reales en Nájera. 

Por ciertas declaraciones acerca del libre albedrío y sátiras antieclesiásticas, es encarcelado por la Inquisición en Logroño, y más tarde desterrado a Santa María de Ribarredonda, durante cuatro años; pero con súplicas logra el indulto tras un año de castigo. Viajero consumado, muere en Nájera el 3 abril de 1669.

Villegas es el poeta anacreóntico de la literatura española. Su poesía es ligera y graciosa, fluctuando entre la naturalidad y el retorcimiento cultista, aunque predomina el último aspecto, en un estilo formalmente barroco. 

Las Eroticas están divididas en dos partes, cada una de las cuales comprende cuatro libros, que responden a: I) Odas, versiones de Horacio, Cantilenas, El Anacreonte; 2) Elegías, sonetos, epigramas y las Latinas y Editros. La primera parte gira sobre lo anacreóntico, conjugando heptasílabos con endecasílabos; en toda la segunda domina el preciosismo cultista, y las traducciones de ella tienen la forma más perfecta de su obra, mostrándose verdadero artista del verso. En cambio, son más finas las Cantilenas ( "A un ruiseñor", "A una fuente", "A las estrellas" ). Su verdadero valor está en la adaptación de una métrica cuantitativa al castellano. Unas veces será la cadencia latina, otras la griega, pero siempre obtiene notas agradables, debidas a la acentuación y a los sutiles pensamientos. Fracasa, por el contrario, en el verso largo, en la adaptación de hexámetros y pentámetros. Escribió, además, unas Disertaciones críticas, sobre autores latinos, que se han perdido, y en sus últimos años tradujo De consolatione de Boecio (excepto los pasajes del libre albedrío), al igual que había hecho con Anacreonte, Teócrito, Tíbulo, Marcial, Catulo, Horacio, etc. Ejerció gran influencia en la lírica del s. XVIII, particularmente en Cadalso, Fray Diego González y Meléndez Valdés.

Poema: De un pajarillo