Santos Tornero Montero

  Es a nuestro juicio el riojano que alcanzó mayor relevancia y trascendencia en Chile por su aporte a la cultura del país el que ha sido reconocido unánimemente por los historiadores locales.

Nació el 1 de noviembre de 1808 en Viniegra de Abajo. Fue hijo de León y Francisca siendo el mayor de cinco vástagos, cuatro varones y una mujer. Trajo a Chile a dos de sus hermanos, Eusebio y Juan, que finalmente se radicaron en España, uno en San Sebastián y el otro en Sevilla.

Como muchos de los habitantes de la Sierra de Cameros que para comienzos del siglo XIX habían visto la decadencia de la próspera ganadería lanar de la zona, decidió emigrar a la ciudad de Sevilla que ya era punto de destino de gran cantidad de cameranos. Allí trabajó como dependiente de comercio y hombre de confianza de Don Jacinto Chacón. En Sevilla amplió sus conocimientos de propia iniciativa en diversas materias; literatura, geografía, contabilidad, idiomas, los que más tarde le serán de gran utilidad Sin embargo, al fallecer Don Jacinto decide emprender la travesía hacia América con destino final en Valparaíso donde llega el 26 de diciembre de 1834.
 En Valparaíso se empleó como contable en el gran establecimiento comercial de Don José Vicente Sánchez, uno de los más importantes del puerto y a quien venía recomendado, ganándose el aprecio y la confianza de éste y sus hijos hasta el fin de sus días. En la casa del Sr. Sánchez, pocos meses después de llegar al país, conoció a la joven quillotana Carmen Olmos de Aguilera y Orrego, de origen hidalgo, contrayendo matrimonio con ella el 18 de marzo de 1837, unión que duraría más de 50 años.

 El matrimonio tuvo trece hijos de los cuales siete murieron inesperadamente, siendo la pérdida más dolorosa la de Orestes León quien falleció con 43 años en 1881 y dejó nueve hijos de su matrimonio con Ana Rosa Echeverría. Decía Don Santos que Orestes era "el mimado de su madre, un dechado de pundonor y delicadeza, la perla de la familia.". Los hijos sobrevivientes fueron Recaredo Santos, Matilde, Isabel, Enrique, Juan y Carlos que darían origen a una prolífica y destacada descendencia.

Tres años después de su matrimonio en abril de 1840 abrió, asociado con el Sr. Sánchez, un almacén de productos varios en la calle Prat de Valparaíso. Sin embargo, como señala Don Santos en su libro "Reminiscencia de un viejo editor", publicado en 1889, "Mis aptitudes eran más propias para el escritorio, medianas para librero y mejores para impresor y editor. Así que en cuanto se me presentó la oportunidad me hice librero y poco después impresor y editor."

Tornero y las librerías

Tornero y el periodismo

Tornero y la edición de libros

Tornero y la comunidad española


Datos facilitados por: Juan Antonio García Sánchez, de su libro "La Rioja y los Riojanos en Chile (1818-1970)"