Francisco Javier Rodríguez Garrido

Pintor, catedrático. Nace en Madrid el 30 de octubre de 1905 y fallece en el 1954.Su familia era riojana, su padre, D. Félix Rodríguez Rojas, procedía de la localidad de Nestares.

Estudió Bellas Artes en la Escuela de San Fernando, donde coincidió con Salvador Dalí, cuyo padre, cuenta la familia Rodríguez, trabajaba como ebanista en el negocio de antigüedades que poseía D. Félix en la madrileña calle del Prado nº 29.

Tras dedicarse a la fotografía en la Gran Vía de Madrid junto a un amigo, montó con el pintor Olasagasti una barraca en la feria donostiarra de Amara, donde Olasagasti realizaba caricaturas y él hacia retratos.
En la década de los años treinta estuvo en París, fue profesor en San Sebastián y vivió en Logroño algún tiempo, a raíz de que su hermana María Luisa contrajera matrimonio con el arquitecto riojano Agapito del Valle.
Cuando en 1936 estalló la guerra civil española, se encontraba en Barcelona, donde conoció a Pilar Senespleda, con la que se casaría al finalizar la contienda.

 Después de la guerra obtuvo por oposición la cátedra de Dibujo del Instituto de Logroño. Como sus ingresos eran exiguos, a pesar de que también impartía clases en la Escuela de Comercio, se decidió a instalar, junto con su cuñado, un negocio de decoración en la calle Calvo Sotelo.

Además de pintar flores, tema muy solicitado en la época, bodegones y Vírgenes, gozó de merecida reputación como pintor de retratos. Todavía pueden contemplarse obras suyas en los salones de algunos edificios oficiales y en domicilios de familias logroñesas. No obstante, el gran público
lo conocía por su pintura mural.

Entre 1934 y 1935 pinta siete murales para decorar los bajos del Hotel Paris de Logroño. Estaban pintados sobre escayola, aunque montados en un armazón de madera. Las obras son de grandes dimensiones, algunas llegan a medir 6 metros de largo.

En 1941 pintó, al óleo sobre escayola, unas atractivas escenas galantes para el frecuentado Café Los Leones, hoy desaparecido.
Por las mismas fechas decoró el interior del Cinema Diana, resolviendo la excesiva altura de la sala mediante el empleo de un gran friso concéntrico a la pantalla, en el que desarrolló escenas cinegéticas y ecuestres.
También decoró con su peculiar estilo, la iglesia de las Madres Adoratrices, donde, sobre lienzos adheridos al muro, plasmó la adoración al Santísimo Sacramento.

Anteriormente había pintado en la iglesia parroquial de Nestares un luneto con el tema de San Isidro, y había contribuido al ornato de una casa logroñesa, levantada en 1929 por su cuñado Agapito del Valle en la calle Duquesa de la Victoria con Albia de Castro, cubriendo gran parte de sus fachadas con alegorías de las Cuatro Estaciones. Dicha colaboración no acabó ahí, porque ambos intervendrían en un proyecto conjunto para la cruz monumental del Valle de los Caídos de Madrid, donde residió algún tiempo..
Para el Instituto de Estudios Riojanos, del que era miembro numerario, creó un sello o logotipo, presidido por la efigie de la Virgen de Valvanera, el cual ha sido empleado por la citada institución durante, al menos, cuarenta años.


Información extraída del libro "Riojanos en Madrid", editado por el Centro Riojano de Madrid