Pedro Vivanco Paracuellos
Nace en Logroño en 1946. Hijo de Santiago Vivanco y Felisa Paracuellos, los cuales crearon una bodega en pleno Casco Antiguo de Logroño en la cual se embotellaba y vendía el vino elaborado en Alberite. Allí se forjó de forma definitiva la relación de esta familia riojana con el mundo de la vitivinicultura. Pedro Vivanco se familiarizó desde su más tierna infancia con el negocio familiar al que se dedicó en cuerpo y alma. Realizó sus estudios en la Escuela de Enología de Requena, donde profundizó aún más en el conocimiento de las variedades, suelos y características diferenciales de la vitivinicultura, tanto riojana como del resto de España.

  Comprando y vendiendo vino, recorrió todos los pueblos de La Rioja y los de las provincias limítrofes, hasta convertirse en uno de los bodegueros más conocidos de la región. 

Paralelamente a su intensa actividad comercial, surgió en Pedro Vivanco una de sus más claras manifestaciones de amor al vino que, con los años, resultaría clave para comprender los proyectos y logros de Dinastía Vivanco: una inquietud por buscar y coleccionar toda suerte de objetos relacionados con el vino, desde libros hasta prensas, pasando por sacacorchos, piezas etnográficas o decorativas, etc.

Pedro Vivanco se casó con Angélica Sáenz, hija de una familia de cosecheros de Alberite, quien supo enraizar aún más profundamente la familia con el vino y complementar el espíritu coleccionista de Pedro con su talento artístico como pintora.
En 1985 compró unos magníficos terrenos en Briones, una de las zonas vitivinícolas más importantes de la Rioja Alta. Allí inició en 1990 la construcción de su proyecto más ambicioso: “Bodegas Dinastía Vivanco”. Ya entonces planteó a su familia la conveniencia de hacer, junto a la bodega, un Museo de la Cultura del Vino en el que exponer las colecciones que había ido adquiriendo a lo largo del tiempo para que estudiosos e investigadores dispusieran de un centro adecuado donde llevar a cabo sus trabajos y en el que las personas menos expertas pudiesen descubrir tan interesante mundo. 

Ha sido distinguido como Riojano de Mérito por la Asociación del Casco Antiguo de Logroño en 2004 y la familia Vivanco ha recibido este año el premio Riojanos del Mundo, creado por el periódico El Mundo.

Pedro Vivanco tiene dos hijos: Santiago y Rafael, cuarta generación de esta familia bodeguera, que han asumido la responsabilidad de desarrollar los proyectos de futuro de la familia.

El Gobierno regional le otorgó en el año 2005, el título de Riojano Ilustre, la más alta distinción personal que puede otorgar el Ejecutivo regional de acuerdo con la Ley que regula los honores, distinciones y protocolo de la Comunidad, en agradecimiento a su labor en la difusión de la cultura de la Comunidad, al lograr aumentar el atractivo y el valor añadido de La Rioja en un caso, con la apertura de su magnífico y espectacular Museo de la Cultura del Vino. La condecoración se entregó el día 9 de junio, en el Monasterio de San Millán, con motivo de la celebración del Día de La Rioja.


Fuente:
Dinastía Vivanco 

Riojanos Ilustres