Félix Morga Rocandio
Nació en Nájera en enero de 1891, en el seno de una familia humilde. Sólo cursó estudios de primaria, y desde edad temprana entró a trabajar en un taller de la localidad como zapatero, el oficio de su padre. No obstante adquirió una sólida formación intelectual a través de la lectura, siendo su libro de cabecera El Quijote, que citaba de memoria.

Librepensador, Félix Morga rechazó las ceremonias religiosas católicas, y el dominio ideológico y el poder secular del clero. En 1914 se casó por lo civil con su compañera Francisca Baños, y tuvo con ella cinco hijos, Esperanza, Palmira, Gerardo Ildefonso, Armenia y Acracia, pronto conocida como Francisca, tras el fallecimiento de la madre, a ninguno de los cuáles bautizó. 

  Sus dotes para hablar en público y para la escritura le hicieron destacar desde su juventud dentro del republicanismo y el movimiento obrero local. En diciembre de 1913, Félix Morga formó parte de la directiva de Fraternidad Obrera, el primer sindicato de clase que se creó en Nájera, activo al menos hasta 1917. Y en enero de 1921 Morga fundó el Sindicato Único, adherido a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), dentro del cual ocupó el cargo de Presidente. A partir de entonces se mantuvo como el principal líder del anarcosindicalismo en Nájera, quedando ubicado el Centro Obrero en su propio domicilio.

A mediados de la década de 1920 Félix Morga consiguió cierta independencia económica, ya que pasó a dedicarse al cultivo de tierras en arriendo, manteniendo al mismo tiempo un pequeño taller de zapatería en el bajo de su casa. En esta época, y desde el inicio de la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), participó en varias conspiraciones contra el régimen, en colaboración con los republicanos. En 1930 formó parte del Comité Revolucionario Provincial, y lideró la huelga general revolucionaria de diciembre de ese año en Nájera y el vecino pueblo de Uruñuela, en la que participaron juntos republicanos y anarcosindicalistas. 
Tras el fracaso del movimiento abandonó su casa y, perseguido por la justicia acusado de sedición, permaneció oculto en Bilbao y en Logroño hasta la proclamación de la Segunda República, en abril de 1931.

Elegido concejal del Ayuntamiento republicano por votación popular, llegó a ocupar el cargo de Alcalde de Nájera en dos ocasiones, de mayo de 1932 a octubre de 1934 y, tras la victoria del Frente Popular, de febrero a julio de 1936, periodo este último en el que también ocupó el cargo de diputado gestor en la Diputación Provincial de Logroño.

Durante la Segunda República (1931-1936) Félix Morga fue uno de los dirigentes destacados del Partido Republicano Radical Socialista en La Rioja, de cuyo Comité Provincial formó parte, y posteriormente de la agrupación en la que éste se fusionó, Izquierda Republicana, en cuyo órgano periodístico, Izquierda Republicana, publicado en Logroño, colaboró de modo habitual.
Al mismo tiempo, Félix Morga mantuvo durante todo el periodo republicano su condición de líder anarcosindicalista, primero al frente del Sindicato Único de Nájera y, tras su expulsión del mismo, en 1932 o 1933, como dirigente de un Sindicato Autónomo de Trabajadores, independiente de la CNT, en el que se integraron la mayor parte de los afiliados del primero. Entre los sindicalistas de Nájera se dio un fenómeno de doble militancia, libertaria y republicana, de la que el propio Félix Morga, ejerciendo el poder municipal como Alcalde, constituyó el mayor exponente.

Debido a su iniciativa, y en cooperación con los demás concejales radical socialistas, desde el Ayuntamiento de Nájera se emprendieron medidas tales como la secularización de la vida pública, la expulsión de la guardia civil y la realización de obras públicas para dar trabajo a los desempleados, la de mayor envergadura la construcción de la red de alcantarillado, que dio a su mandato un amplio apoyo ciudadano.
Grupo de Republicanos
El 18 de julio de 1936, Félix Morga organizó en Nájera la resistencia contra la sublevación militar del general Franco. Traicionado por el Gobernador Civil, fue asesinado en una emboscada junto a su amigo Valero Ojeda, Teniente Alcalde de Nájera, en el Alto de San Antón, el 19 de julio. 

Los cadáveres de ambos permanecieron abandonados en una hondonada más de 40 años, hasta que la instauración de un nuevo periodo democrático en España permitió a sus familiares recuperar los restos y darles sepultura. Difamado como un criminal bajo la Dictadura de Franco, la rehabilitación de la memoria de Félix Morga, a través de la reconstrucción histórica de aquello que hizo y pensó, ha llegado finalmente a principios del siglo XXI.


Datos aportados por:
Jesús Ruiz Pérez. Autor del libro: “Posibilismo libertario. Félix Morga, Alcalde de Nájera (1891-1936)”.

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