Lola Rodríguez Aragón
Nace en Logroño el 29 de septiembre de 1910. En 1918 la familia Rodríguez Aragón se traslada a vivir a Cádiz donde Lola comienza a los siete años de edad los estudios de solfeo y de piano en la Academia Santa Cecilia de Cádiz. En esta ciudad, a los diez años, canta por primera vez como solista con el coro de la Academia, además de ganar el Primer Premio Extraordinario fin de carrera de Solfeo. 

A finales de 1921 la familia Rodríguez Aragón se traslada a vivir a Zaragoza donde Lola continúa sus estudios de piano. En otoño de 1925 la familia cambia de nuevo su destino y se trasladan a vivir a La Coruña, allí Lola comienza a estudiar canto con Bibiana Pérez a la edad de 15 años. En la primavera de 1927, con tan solo 16 años, canta su primer concierto en público en el Teatro Rosalía de Castro de La Coruña. 
En septiembre de 1928 la familia Rodríguez Aragón se traslada definitivamente a vivir a Madrid. 

En el verano de 1930, Lola conoce a Joaquín Turina en una reunión celebrada en casa del compositor, en Madrid. Se convertirá, sin duda, en su intérprete predilecta, a quien Turina dedicará varias de sus obras. 

  En Madrid continúa sus estudios superiores de música: canto con Ida Gobatto, gran cantante argentina, armonía y composición con Joaquín Turina y piano con José Cubiles. 

Joaquín Turina recomienda a Lola perfeccionar sus estudios de canto en el extranjero y durante los inviernos de 1934 y 1935 Lola se traslada a París para estudiar con Mdme. Claire Croiza y con Anna El Tour. En París conocerá al compositor Joaquín Nin y a su mujer, con quienes mantendrá una estrecha amistad, así como a María Barrientos. 

En el verano de 1934 Lola acude a Garmisch Partenkirchen, Baviera, para trabajar repertorio alemán con Elisabeth Schumann. El intenso trabajo realizado con la Schumann durante el verano será fundamental para el desarrollo de su formación como cantante, influyendo de forma decisiva en sus conceptos de estilo y de técnica, pilares fundamentales de su trayectoria profesional. En diciembre de 1934, se presenta al gran público de Madrid, con el “Canto a Sevilla” de Joaquín Turina, obteniendo un enorme éxito. 
Un mes después debuta en París con la misma obra, además de cantar un recital de canción española en la Sala Gaveau, con la colaboración excepcional de Joaquin Turina y Joaquín Nin al piano, donde estrena “Tres poemas” de Joaquín Turina, obra dedicada a ella. El enorme éxito de Lola en Madrid y París será el comienzo de una importante carrera internacional como cantante que quedará interrumpida durante tres largos años por la guerra civil española. 

Al terminar la guerra civil, Lola comienza en octubre de 1939 una nueva actividad como profesora de canto en el Real Conservatorio de Música de Madrid, cátedra que obtendrá en propiedad mediante oposición en diciembre de 1944. Lola alternará, en esta nueva etapa de su vida, la actividad de cantante con la enseñanza.

Se consolida indiscutiblemente como la gran cantante de concierto española. Su actividad en el mundo del concierto servirá de estímulo a la vida musical española, al menos en estos aspectos significativos: como musa y destinataria de un gran número de obras vocales de los compositores españoles de la época, promoviendo y estrenando la música española allí donde vaya, dentro y fuera de nuestras fronteras, y como “liederista”, desempeñando un importante papel al difundir un repertorio hasta entonces prácticamente desconocido para el público español. Pero más allá de esto se empieza ya a perfilar nítidamente lo que marcará de forma decisiva toda su trayectoria profesional y su magisterio: nace la creadora de una escuela de canto, de una escuela específicamente española. Su actividad como cantante de concierto y de ópera se desarrolla a lo largo de veinte años, en los que actúa con los más importantes directores y orquestas del momento.En 1941 recibe el Premio de Interpretación que concede cada año el Sindicato Nacional del Espectáculo junto a dos grandes músicos, Joaquín Turina y Eduardo Toldrá.

En mayo de 1945, Lola emprende una nueva experiencia en su actividad artística, esta vez como cantante de ópera, actuando en las temporadas oficiales de opera en el Teatro Nacional San Carlos de Lisboa y en el Coliseu do Pôrto, en Portugal. El gran éxito que obtiene animará a Lola a seguir por este camino y a organizar antes de acabar el año la primera “Temporada Oficial de Ópera” en el Teatro María Guerrero de Madrid, de la que será directora artística además de participar como cantante y presentar a varias de sus alumnas al público y a la crítica madrileños. Se estrenan en Madrid las óperas: “La Flauta Mágica”, de Mozart, donde Lola canta “Pamina”, “Il Combattimento di Tancredi e Clorida”, de Monteverdi y “La Serva Padrona”, de Pergolesi, también interpretada por ella. 

Organiza una segunda “Temporada oficial de ópera 1946”, en el Teatro Albéniz de Madrid, donde presenta por primera vez en Madrid a la “Compañía del Teatro Real de Roma” con las figuras más sobresalientes de la ópera italiana del momento y en la que participa también como cantante. Esta temporada quedará en el recuerdo de los aficionados madrileños como una de las más excepcionales en la historia de la ópera en Madrid. En 1947 organiza una tercera “Temporada oficial de ópera”, en el Teatro Madrid, donde actúa en cinco de las óperas que se representan además de presentar a sus alumnas más sobresalientes. En 1950 organiza una cuarta “Temporada de ópera” en el Teatro Español, con cantantes, directores y técnicos exclusivamente españoles, donde participan varios de sus alumnos. 

En mayo de 1946, realiza en los Estudios de la casa Columbia en Madrid, la grabación gramofónica de los cuatro números cantados del “Canto a Sevilla”, así como de “Tu Pupila es Azul” y de “Los dos Miedos”, de Joaquín Turina, acompañada al piano por el propio Turina. 
En 1946, su discípula Celia Langa gana el “Premio Lucrecia Arana”, máximo galardón para los cantantes que terminan su carrera de canto en el Conservatorio madrileño. A partir de este año y durante veinte años consecutivos los alumnos de Lola serán los ganadores de este prestigioso Premio. 

El 14 de noviembre de 1946 muere en Alta Gracia, Argentina, Manuel de Falla, a quien Lola no llegará a conocer. Lola, con José Cubiles y Ernesto Halffter, recorrerá España cantando “Conciertos – Homenajes” en memoria del gran compositor desaparecido. En mayo de 1948 se celebra en Scheveningen, Holanda, el Primer Concurso Internacional de Música, para Canto, Piano y Violín, organizado por Philips Radio Einhoven. La participación de España en este Concurso será todo un acontecimiento dentro del ambiente musical en nuestro País, que vive, desde la guerra civil, aislado de cualquier manifestación artística con respecto a Europa que atraviesa los difíciles años de posguerra. Lola Rodríguez de Aragón representará a España en este concurso como miembro del jurado internacional de canto, en compañía de relevantes personalidades del mundo del canto. Su alumna María de los Ángeles Morales, será la gran triunfadora del Concurso Internacional de Canto de Scheveningen, ganando el Primer Premio.
El 14 de enero de 1949 muere Joaquín Turina. Lola pierde a su mejor consejero y amigo además de al genial músico. También participa con su actuación en todos los homenajes que se organizan en España en su memoria.

En 1949, Lola Rodríguez Aragón, en colaboración con Roberto Pla, crea el conjunto vocal “Cantores Clásicos”, de Radio Nacional de España, formado en sus comienzos por 14 voces ampliándose más tarde hasta 22, todos sus componentes son alumnos de Lola. Interpretarán todo el repertorio del Siglo de Oro español, de los siglos XVI y XVII. De los “Cantores Clásicos” nacerá el “Cuarteto de Madrigalistas Españoles”, formado por cuatro miembros de los “Cantores Clásicos”. En 1952 este conjunto se convierte en el “Coro de Radio Nacional de España” que en 1965 se convertirá en el “Coro de Radio Televisión Española”, donde Lola colabora muy activamente junto a Alberto Blancafort en la selección de las 80 voces que lo componen, la mayoría alumnos suyos.
Horacio, el padre de Lola, muere el 2 de mayo de 1953. Éste será un duro golpe para ella, además de tener que asumir la responsabilidad de reorganizar la economía familiar. Poco después de la muerte del padre, Lola reanuda su actividad de conciertos el 28 de junio de 1953, actuando en el Palacio de Carlos V de Granada, dentro del II Festival Internacional de Música de Granada, en un “Concierto Homenaje a Manuel de Falla”, donde canta las “Siete Canciones Populares” y el “Trujamán” en “El Retablo de Maese Pedro”, con la Orquesta Nacional dirigida por Ataulfo Argenta. Será la última actuación de Lola Rodríguez Aragón como cantante en España. En la primavera de 1955 canta por última vez en público en Estrasburgo, en un concierto dedicado a Manuel de Falla.

En abril de 1953 realiza tres grabaciones fonográficas: las doce “Tonadillas”, de Enrique Granados, con Felix Lavilla, al piano; el “Canto a Sevilla”, de Joaquín Turina, con la Orquesta Sinfónica de Madrid bajo la dirección de Pedro de Freitas Branco y el “Trujamán” en “El Retablo de Maese Pedro”, de Manuel de Falla, con la Orquesta Nacional de la Radiodifusión Francesa bajo la dirección de Eduardo Toldrá. 

Entre 1953 y 1954 tendrá una gran actividad de conciertos con sus alumnos en el Conservatorio madrileño. En su clase destacan voces como Teresa Berganza, Isabel Penagos, Inés Rivadeneira, Teresa Tourné, María Rosa Encinas, Trinidad Paniagua, Concepción Domínguez, Cecilia Kunie Imai, Gerardo Monreal, Ramón Alonso o Pedro Osinaga, entre otros. 
En octubre de 1957 es invitada como jurado al IV Concurso Internacional de Canto de Toulouse. Participa en el jurado junto a otras personalidades internacionales del mundo de la música. Su alumna Isabel Penagos gana la Primera Medalla de Oro. En 1965 ganará su alumna y sobrina Ana Higueras el Primer Gran Premio en este Concurso y en siguientes convocatorias ganará su alumna Maria Orán el Segundo Premio.
En otoño de 1958, Lola Rodríguez Aragón emprende una nueva experiencia en su vida, esta vez, como empresaria teatral. Se hace cargo por dos temporadas de la empresa del Teatro de la Zarzuela de Madrid, de septiembre de 1958 a septiembre de 1960. Hasta la actualidad, es la única mujer que ha sido empresaria de este popular teatro madrileño. Durante estos dos años, Lola organiza importantes temporadas de Zarzuela, con el estreno mundial de “Las de Caín” de Pablo Sorozábal, de Ópera y de Ballet. Lola tendrá un éxito extraordinario en estos dos años como empresaria aunque económicamente tenga importantes pérdidas. En la segunda temporada decide asociarse con José Tamayo para compartir riesgos económicos y responsabilidades. 

En 1961, confecciona un primer proyecto de algo que tiene desde hace tiempo en su cabeza, una Escuela Superior de Canto y un Coro Nacional formado por alumnos de la Escuela y que dependa de ésta, para colaborar en los conciertos sinfónico-corales de la Orquesta Nacional de España. Hace entrega de este primer proyecto a Jesús Rubio, Ministro de Educación, en abril de 1962, que lo presenta a su vez al Consejo de Educación. Jesús Rubio muere cuando están en plena negociación para sacar adelante el proyecto sucediéndole en el cargo Manuel Lora Tamayo quien también seguirá interesado en él. Finalmente el proyecto gusta al Consejo de Educación y es aprobado aunque de momento no se realiza por ser costoso. 

En marzo de 1963 Lola presenta el “Coro de Alumnas del Real Conservatorio de Música”, de su clase de canto del Conservatorio. Este coro actuará en dos ocasiones más con la Orquesta Nacional. 

Lola Rodríguez Aragón en colaboración con los Amigos de la Ópera de Madrid y los Festivales de España y bajo el patrocinio del Ministerio de Información y Turismo, Direcciones Generales de Información y de Cinematografía y Teatro, Ayuntamiento de Madrid y la colaboración especial de la Sociedad General de Autores de España, organiza el “1º Festival de la Ópera en Madrid” que se celebra del 10 de mayo al 11 de junio de 1964, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Intervienen los más relevantes cantantes y directores de orquesta del momento. 

El 11 de junio de 1964 se concede a Lola Rodríguez Aragón el “Lazo de Isabel la Católica” por su larga trayectoria artística como cantante y como maestra así como por su brillante y activa participación en la vida musical española como organizadora de acontecimientos artísticos. 

En Agosto de 1966 organiza y dirige artísticamente dos representaciones de “Las Bodas de Fígaro”, de Mozart, dentro de los Festivales de Amigos de la Opera de La Coruña y de Vigo en colaboración con los Festivales de España, con una compañía totalmente española y un elenco de cantantes formado por alumnos suyos. En marzo de 1967 es invitada a participar como miembro del jurado del “1º Concurso Internacional de Canto Madame Butterfly”, que se celebra en Tokio (Japón). 

En octubre de 1967 presenta el nuevo “Coro del Teatro Real” que ella crea y dirige con idea de tener un coro estable para cantar el repertorio sinfónico-coral que programe la Orquesta Nacional en sus conciertos de temporada. A pesar del éxito en su presentación con “La Creación”, de Haydn, y de los buenos augurios de la crítica y del público, serán los únicos conciertos que dé el recién creado Coro. Surgirán problemas en su financiación y no llegará a consolidarse la formación, desapareciendo poco después de su presentación en Madrid. 

En los meses de junio y julio de 1968, Lola acude a Londres para dar un curso de canto en el “English Bach Festival, de Oxford”.
En 1969 crea el “Cuarteto de Madrigalistas de Madrid” con cuatro de los componentes que formaban el octeto “Cantores de Polifonía”: Carmen Rodríguez Aragón (soprano), María Aragón (mezzo-soprano), Tomás Cabrera (tenor) y Manuel Pérez Bermúdez (barítono), los cuatro son alumnos suyos. La intención de Lola al crear este “Cuarteto” es la de divulgar y dar a conocer la música polifónica, sacra y profana, del Renacimiento español además de abarcar en sus programas el repertorio polifónico internacional. El éxito en su presentación será extraordinario de público y crítica y comenzarán una serie de actuaciones y giras por España que en poco tiempo se extenderán al mundo entero. 

En la primavera de 1969 Lola recibe una invitación del Instituto de Arte del Teatro Colón de Buenos Aires para dar un curso de canto de cinco meses de duración, de mayo a octubre de 1970. Antes de irse a Buenos Aires intenta de nuevo la posibilidad de realizar su proyecto tantas veces soñado de Escuela Superior de Canto y Coro y decide abordar de nuevo sus contactos en el Ministerio de Educación para ver la posibilidad de realizarlo. En esta ocasión pide una entrevista con el nuevo Director General de Bellas Artes, Florentino Pérez Embid, y le cuenta su proyecto de crear una Escuela Superior de Canto de Madrid y un Coro de la Escuela Superior de Canto. A Florentino le interesa mucho el proyecto y en enero de 1970 saldrá publicado en el Boletín Oficial del Estado el decreto de la formación de la Escuela de Superior de Canto de Madrid y del Coro de la Escuela Superior de Canto que en 1973 cambiará su nombre por el de Coro Nacional de España. Lola, por fin, ha visto realizado el sueño su vida. Permanecerá como directora de la Escuela Superior de Canto de Madrid y del Coro Nacional de España hasta 1980, cuando al cumplir la edad de jubilación reglamentaria deje ambas actividades.

El Coro de la Escuela Superior de Canto, creado y dirigido por Lola Rodríguez Aragón, hace su presentación oficial en el Teatro Real de Madrid en octubre de 1971. Durante los años que está al frente del Coro como directora, Lola dirige más de 50 obras corales de 40 compositores y trabajará junto a los más destacados directores nacionales e internacionales del momento. 
Teatro de la Escuela Superior de Canto A los dos años de haber comenzado su actividad como Escuela, el 17 de enero de 1972, se inaugura oficialmente la Escuela Superior de Canto de Madrid. El retraso de algo más de un año en su inauguración es debido a la terminación de las obras de remodelación y especialmente a la reforma del teatro en este palacio madrileño de finales del siglo XVII. 

“Las Bodas de Fígaro”, de W. A. Mozart, será la primera ópera que elija Lola para ser representada en junio de 1972 en el flamante y recién restaurado Teatro de la Escuela Superior de Canto de Madrid. Intervienen en el reparto profesores y alumnos de la Escuela.
En los años que está Lola como directora al frente de la Escuela Superior de Canto, se representan más de 15 óperas con montajes totalmente nuevos y diferentes repartos de alumnos en cada una de ellas.

A lo largo de estos años también se organizan en la Escuela numerosos conciertos con oratorios, recitales y ciclos de canciones dedicados a diferentes compositores, además de unos 70 Actos Escolares, en el Teatro de la Escuela, donde actúan alumnos en oratorios, recitales o actos sueltos de óperas representados, con los profesores de repertorio al piano.

De 1978 a 1981, la Dirección General de Música y su director general Jesús Aguirre, en colaboración con la Escuela Superior de Canto y su directora Lola Rodríguez Aragón, organizan una serie de representaciones de ópera en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, íntegramente montadas por la Escuela Superior de Canto, con repartos a cargo de alumnos de la Escuela, que llamarán “Ópera para la Juventud”. Las entradas son a precios populares y se agotará el aforo del teatro en todas las representaciones. 

En octubre de 1972 Lola Rodríguez Aragón es nombrada por el Exmo. Sr. Presidente del Patronato del Instituto de Cultura Hispánica y Ministro de Asuntos Exteriores, y a propuesta de la Junta de Gobierno del Instituto, “Miembro Titular” del Instituto de Cultura Hispánica.
En diciembre de 1979 cesa como directora del Coro Nacional de España. El Coro le rinde un emocionado homenaje en un acto celebrado en la Escuela Superior de Canto de Madrid. 

En junio de 1980 Lola se jubila como Directora y Catedrática de la Escuela Superior de Canto de Madrid. Teresa Berganza canta un recital en homenaje a su maestra. En noviembre de 1980 se celebra en la Escuela Superior de Canto un solemne Acto Académico donde Lola ofrece una Lección Magistral que titula “Cantantes Músicos” y al que asiste S. M. la Reina de España así como el Claustro de Profesores, los alumnos de la Escuela y destacadas personalidades del mundo de las Artes y de la Cultura.

En septiembre de 1980 es nombrada por el Ministro de Educación, Directora Honorífica de la Escuela Superior de Canto de Madrid.
Lola seguirá su actividad docente impartiendo diferentes cursos: de 1980 a 1982, a lo largo de tres veranos, imparte el “Curso Internacional de Canto” en la “Fundación Casa Mateus” en Vila Real, Portugal, además de acudir en octubre de 1981 a París para impartir un Curso de Canto en la “Escuela de Arte Lírico de la Ópera de París” de nueve meses de duración, hasta junio de 1982. 

En la madrugada del 29 al 30 de abril de 1984 muere Lola Rodríguez Aragón en la Clínica Universitaria de Pamplona. El cuerpo de Lola es trasladado directamente a la Escuela Superior de Canto de Madrid donde se instala la capilla ardiente en la Sala de Profesores. Por allí pasarán las más destacadas personalidades del mundo de la Música, las Artes y la Cultura españolas, así como destacadas autoridades de la política. Los Reyes de España enviarán un emotivo telegrama a la familia Rodríguez Aragón. Federico Sopeña celebra un funeral por su alma en la Iglesia de la Encarnación de Madrid donde el Coro Nacional de España canta en homenaje a la que fue su creadora y directora. El cuerpo de Lola Rodríguez Aragón descansa en el panteón familiar en la parte antigua de la Sacramental de San Isidro de Madrid.

En 1991 se crea el “Premio Fin de Carrera, Lola Rodríguez Aragón” de la Escuela Superior de Canto de Madrid al que pueden concursar los alumnos de la Escuela que hayan terminado la carrera de Canto con calificación de sobresaliente; y en 1996 la “Fundaçao de Casa de Mateus”, hace donación de una bolsa de estudios “In Memoriam de Lola Rodríguez Aragón” para participar en el Curso de Ópera y Lied dentro de los “Cursos Internacionales de Música” que organiza esta fundación, y que se concede a uno de los participantes del “Concurso Internacional de Canto Francisco Viñas”, dentro de los Premios Extraordinarios de este Concurso. 


Datos aportados por:
Ana Higueras. Catedrática de Canto de la Escuela Superior de Canto de Madrid y Autora del libro: “Lola Rodríguez Aragón. Crónica de una vida (1910-1984)”.
Colaboración: Joaquín Gómara

Riojanos Ilustres