Braulio Lasanta del Valle

  Don Braulio Lasanta nació en el pueblo de Vadillos, en pleno corazón del Cameros Viejo hacia 1875. Llegó a Chile muy joven con sólo 12 años de edad. Efectuó su aprendizaje en el comercio, especializándose en el textil. Con trabajo y gran esfuerzo primero como vendedor de telas y luego ya como propietario de un establecimiento comercial fue consolidándose. 

Llegó a tener tres establecimientos comerciales de venta de telas en pleno centro de Santiago en una época en que las telas eran importadas y debían viajar a Francia los compradores de cada establecimiento para asegurar el surtido de los locales. Lo que Don Braulio hizo en varias oportunidades.
El local más conocido de los que creó fue el denominado "La Exposición de París", que perduró a lo largo de más de cien años hasta que en 1995 fue cerrada por sus propietarios. En estos locales se formaron varios jóvenes riojanos que procedían del mismo Vadillos y de pueblos cercanos, corno Avellaneda de Cameros.

Don Braulio viajó en dos oportunidades a su pueblo natal, la última en 1922, donde fue recibido con gran júbilo por los vecinos que querían acogerle en sus casas, ya que Don Braulio para entonces no tenía familiares directos en la localidad. Participó activamente en las primeras celebraciones de la riojana Fiesta de San Mateo en Chile y en 1919 fue uno de los fundadores de la Sociedad Benéfica Provincia de Logroño, ocasión en que fue electo como primer Vice-tesorero de la institución. También fue declarado Benefactor por el Hogar Español, donde aún hoy una placa en bronce recuerda su nombre, y también fue Benefactor de la Sociedad de Beneficencia Española.
Poco tiempo antes de morir y sabiendo que los niños de Vadillos debían desplazarse diariamente 5 km. a la escuela de San Román de Cameros decidió donar una escuela a su querido pueblo, cuya construcción se inició hacia 1922 y se terminó después de su muerte.

Don Braulio fue soltero sin descendencia y murió joven aún en el año 1924. Ello probablemente lo motivó a redactar un testamento que es hasta hoy un ejemplo bello y quizás único, entre los inmigrantes riojanos y probablemente españoles en Chile, del recto pensamiento de un ser humano preocupado del bienestar económico y cultural de quienes le rodeaban y del sentido trascendente que el dinero puede dar al ser humano si éste así lo quiere.
Entre las disposiciones testamentarias se consignó que sus establecimientos comerciales quedarían en propiedad para sus empleados. Estableció legados en dinero para la Sociedad Benéfica Provincia de Logroño, para el Hogar Español y para la Sociedad de Beneficencia Española. Asimismo, el 5% de sus bienes debía repartirse, como así se hizo, entre las 29 familias de Vadillos, "incluido el cura" según señalaba el testamento. Dotó a la escuela, que estaba en construcción, de fondos propios para alhajarla una vez terminada y para que ningún alumno tuviese que gastar dinero en materiales o libros debiendo además los fondos pagar el salario del maestro.

Hasta hace 12 años atrás el día de su cumpleaños se celebraba una misa en su memoria, costumbre que a consecuencia de la despoblación de Vadillos acaecida las últimas décadas se fue perdiendo. Sin embargo, hasta hoy día una plaza en su pueblo natal de Vadillos le recuerda con su nombre y en la escuela ondean en todas las fechas oficiales las banderas de España, de La Rioja y de Chile.

Quienes fueron alumnos de esa pequeña escuela, convertidos algunos en prósperos empresarios, recuerdan hoy con cariño la figura de Don Braulio y de aquellos días de invierno cuando luego de trabajar en el campo caía la noche y la tenue luz de una lámpara en la escuela alumbraba sus horas de estudio. Estos alumnos y su descendencia harán perdurar en la memoria colectiva a Don Braulio Lasanta del Valle quizás más y mejor que los propios descendientes que el pudiese haber tenido.


Datos facilitados por: Juan Antonio García Sánchez, de su libro "La Rioja y los Riojanos en Chile (1818-1970)"