Félix Galilea Martínez

  Nació en la localidad de San Martín de Jubera, La Rioja, el 21 de febrero de 1916. Hijo de Pablo y Cristina y con siete hermanos más, varios de los cuales también llegaron a Chile.

En 1931, con sólo 15 años, viajó a Chile llamado por su tío Antonino Martínez, quien ya estaba establecido en el comercio en la ciudad de Puerto Montt. Comienza a trabajar en la tienda "La Riojana" que finalmente y hasta hoy sería de su propiedad. En ese mismo año participó en la inauguración de sucursales de "La Riojana" en las ciudades de Castro y Ancud, provincia de Chiloé. En 1932 viajó a Coyhaique, región de Aysén, donde permaneció por cinco años, la ciudad no tenía más de veinte casas y fue uno de los primeros extranjeros en la zona. Para 1938 se radicó definitivamente en la sureña ciudad de Puerto Montt. De empleado del establecimiento comercial "La Riojana" pasó a ser socio de la sociedad "Martínez Rodríguez y Cía. Ltda.". Más tarde se disuelve la sociedad y pasa a ser finalmente el propietario de este establecimiento ubicado en la calle Antonio Varas 834, siendo uno de los locales más antiguos y prestigiosos de la ciudad.
Durante 1956 inicia sus actividades como ganadero, las que complementa con las de comerciante y su actividad intensa en el campo de la filantropía.  En 1946 se casa con Marina Ocón Esteban, nacida en la localidad de Murillo de Río Leza, lugar donde, se celebra el matrimonio, estableciéndose posteriormente en Puerto Montt. Nacen sus hijos Silvia, Socióloga, Sergio, Ingeniero, ex Ministro de la Vivienda y ex Intendente de Santiago y Juan José, Profesor de inglés.

Paralelamente, desde la década de 1930 se inicia su vocación de servicio que exhibe una impresionante hoja de servicios hasta hoy día y que es lo que lo hace merecedor de estar en esta selección.

En 1938 ingresa en el Cuerpo de Bomberos de Puerto Montt, Cuarta Compañía, donde ocupa los cargos de Voluntario, Teniente, Capitán y Director. Posteriormente es elegido Vice-Comandante del Cuerpo de Bomberos de la ciudad, cargo que desempeña durante 10 años. En ese período tuvo lugar el violento terremoto en el sur de Chile el día 22 de mayo de 1960 desarrollando una ingente labor en la superación de esos difíciles momentos. Posteriormente seria Comandante, Vice-Superintendente y Superintendente del Cuerpo, el más alto cargo bomberil. Finalmente, el Directorio General lo elige Superintendente Honorario del Cuerpo de Bomberos de Puerto Montt. Ya ha cumplido más de 60 años de servicio en la institución bomberil. La comunidad portomontina le ha conferido diversas premiaciones distinguiendo su participación. En 1968 el Gobierno a través del Presidente de la República le confirió la Orden al Mérito B. O'Higgins en el grado de Caballero por
sus servicios como bombero.

En el ámbito de las instituciones de la colectividad española residente nuestro biografiado también tiene una amplia bitácora. En 1938, recién llegado a Puerto Montt, ingresa al Centro Español, institución a la que pertenece actualmente siendo el socio más antiguo. En ella ocupó diversos cargos, entre ellos el de Presidente por varios periodos. Actualmente es Presidente Honorario, distinción conferida por la unanimidad del Directorio en reconocimiento a su labor social. Cabe señalar que durante 1960, ocurrido el sismo de ese año, ocupaba el cargo de Presidente del Centro Español cuyo edificio quedó en ruinas, asumiendo la difícil tarea de construir una nueva sede que es hoy un orgullo para los españoles y la comunidad de Puerto Montt. Este edificio de tres pisos se encuentra en la calle O'Higgins Nº233.

Asimismo, desde hace cuatro décadas ha sido Delegado de la Sociedad Benéfica La Rioja en la región. En el año 1956 el Gobierno español lo distingue designándolo Vice-Cónsul de España en Puerto Montt, cargo que desempeña hasta hoy, lo que lo convierte en el más antiguo a lo largo de Chile.

Don Félix Galilea ha sido destacado por quienes le han conocido por su sentido del humor, de la amistad, y por su solidaridad y espíritu de colaboración social que ha sabido transmitir a sus hijos. Es un ejemplo de la proyección que han tenido los riojanos, sobre todo en las provincias, hacia la comunidad local difundiendo los valores hispánicos y riojanos a partir del emblemático nombre de su establecimiento comercial, "La Riojana".


Datos facilitados por: Juan Antonio García Sánchez, de su libro "La Rioja y los Riojanos en Chile (1818-1970)"