Carlos Fernández Casado

Nace en Logroño el 4 de noviembre de 1905 y fallece en Madrid el 3 de Mayo de 1988. Estudió la carrera de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, terminando sus estudios en 1924. Durante más de cincuenta años, desde que obtuvo el título de Ingeniero de Caminos, la actividad de Fernández Casado se ha dirigido en múltiples direcciones.

  Asimismo obtiene el título de Ingeniero de Radiotelegrafía en la «Ecole Superieure d'Electricité de París» en 1926, el de Ingeniero de Telecomunicación en España en 1927, en 1929 es profesor de la Escuela Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, de Madrid. En 1932 entra de ingenieros consultor en “Huarte y Cía”. En 1944 se licencia en Filosofía y Letras (Sección de Historia). En 1961 es catedrático de Puentes en la Escuela Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, de Madrid. En 1973 se licencia en Derecho. Es académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 1976. En 1979 se le concede la medalla de la Asociación Internacional de puentes y Estructuras en Zurcí. En 1976, la medalla de la Asociación Española de Pretensado y en 1978 la medalla de la Asociación Internacional de Pretensado.

Dedicado en sus primeros años de profesión a la práctica general de la ingeniería civil, pronto se decantó hacia la especialización de estructuras resistentes en general y de puentes en particular. El ejercicio libre de la profesión le llevó a la investigación en laboratorios que él mismo formó.
Fruto de este trabajo son innumerables obras proyectadas y construidas, nueve libros publicados sobre resistencia de materiales, cálculo de estructuras y cálculo de puentes, gran número de artículos y conferencias en España y el extranjero.

El desarrollo de esta enorme labor no la llevó de una manera unidireccional, profundizando exclusivamente en problemas profesionales; por el contrario, convencido de que el conocimiento se presenta como un todo sistemático que ha de asimilarse para concebir verdaderamente lo particular, Fernández Casado desarrolló un conjunto de trabajos paralelos que han alcanzado gran importancia por si mismos.

La importancia que para la ingeniería contemporánea tiene la búsqueda de sus raíces, le llevó a recorrer los caminos de España ordenando y clasificando los puentes, las calzadas romanas, los acueductos y demás obras de ingeniería civil; examinó archivos y bibliotecas y realizó trabajos arqueológicos hasta fundamentar una idea cabal de la historia de la ingeniería en nuestro país. Estos trabajos, recogidos en varios libros y publicaciones son la base obligada para cualquier estudio subsiguiente de este tema.

A los estudios de historia hay que añadir sus trabajos sobre filosofía, estética y sociología. Discípulo de Ortega y Zubiri, asiduo participante después en el círculo de estudios filosóficos de este último, Fernández Casado va completando a lo largo de su vida una formación universal, que le proporciona un bagaje intelectual extraordinariamente rico, cuya manifestación exterior cubre amplios ámbitos de la vida cultural de nuestro tiempo.
Sin embargo, no vamos a relatar toda su obra, sino que nos vamos a reducir a aquella parcela de su haber que ahora nos interesa y que constituye su imagen externa más significativa. Nos referimos a la dimensión de ingeniero civil, que es la que de alguna manera ha servido de eje a todas las demás. Entre sus obras más famosas destacan: el puente atirantado "INGENIERO CARLOS FERNÁNDEZ CASADO" construido en 1983 sobre el embalse Barrios de Luna en la provincia de León, con una longitud total del puente de 643.5 m. y un vano central de 440 m, la tribuna de San Mames en Bilbao y el puente acceso a la estación de Chamartín en Madrid.

Aunque un poco más joven, Carlos Fernández Casado pertenece a la generación de los grandes constructores de este siglo, a esa gran familia de nuestros mayores que nos han enseñado a entender el hecho estructural de otra manera. Junto con Torroja, establece en España la tecnología moderna del hormigón, siguiendo los pasos de Maiilart, Freyssinet, Nervi, dignos sucesores de aquella generación de los Telford, Brunnel, Eiffel, Roebling, etc., que establecieron con el hierro y el acero la manera moderna de realizar estructuras.
Puente " Ingeniero Carlos Fernández Casado ". Embalse Barrio de Luna (León)
Todos ellos han contemplado la obra de ingeniería de una manera total, penetrando en el profundo esqueleto del fenómeno resistente y trayendo a la superficie la manifestación formal de su contenido. Para ello ha sido necesario contar con una rara, por lo poco frecuente, virtud que interesa destacar. Nos referimos al valor. Han sido hombres valientes en el más puro sentido de la palabra. Han ideado formas resistentes y procesos constructivos con un control mucho más reducido del que hoy en día utilizamos, pero supliéndolo por un acto supremo de la voluntad. Esta propiedad constituye, no cabe la menor duda, una dimensión principal del talento creador.

Entre sus obras y por la relación que tienen con su tierra natal hay que mencionar las efectuadas durante los años 1945 y 1946, para «Sociedad Eléctrica Recajo», en el aprovechamiento de La Retorna en el río Najerilla (presa, acueducto y canal). Asimismo entre 1950-1952 realiza en Logroño seis pasos sobre el ferrocarril y en 1953 el puente de Vara de Rey.
Corría el año 1984, cuando el a la sazón Presidente de la Asociación de Amigos de La Rioja, Joaquín Gómara, descubrió en un articulo de contraportada El País, una entrevista que le hacían a este gran personaje riojano; D. Carlos Fernández Casado. En el comité de la Asociación, propuso el hacerle un homenaje a su Junta directiva, que lo acogió con entusiasmo.

A los actos se adhirieron gustosos no solo el Colegio de Ingenieros Industriales, sino otros tan dispares como el de Médicos aquellos por afinidad corporativa, y también, porque muchos de sus colegiados habían sido alumnos de D. Carlos y todos le recordaban con cariño y respeto.
Se organizaron unos espléndidos actos, entre otros el descubrimiento de una placa en su casa natal, en Muro de Cervantes nº 10, placa que se colocó el 26 de Noviembre de aquel año 1984, con presencia del Presidente de la Comunidad, Alcalde y diversos Consejeros entre ellos el de Obras Públicas como es lógico. En la sala de exposiciones del Ayuntamiento de Logroño, hubo una magna conferencia por entre otros de un socio de D. Carlos, quien curiosamente ha sido autor del precioso puente nuevo de la ciudad de Logroño, llamado "Sagasta" D. Javier Manterola Armisén

Dos años mas tarde, en 1986 el Gobierno de La Rioja, le concedió su máximo galardón "La Medalla de Oro de la Comunidad Autónoma"


Datos aportados por:
Joaquín Gómara

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