Francisco Calleja

Nace en la ciudad de Logroño el 4 de octubre de 1891, hijo de Felipe Calleja, músico, que le introduce desde los tres años en el mundo de la música y de la guitarra en particular. Su padre era el director de la Rondalla Logroñesa, en la cual también participó en sus primeros años el joven Francisco. Uno de los datos biográficos a tener aquí en cuenta, aún siendo un hecho sin constatación posible, es el famoso en el cual se habla de la actuación de la Rondalla Logroñesa dirigida por su padre Felipe en los Sanfermines de Pamplona en julio de 1905 en los cuales además actuó ante el famoso violinista Pablo Sarasate, el cual elogió las aptitudes del joven guitarrista. 

  Primera época sudamericana y reconocimiento internacional. 
En 1911 Francisco Calleja, con 20 años, emigra a Sudamérica, en concreto a Argentina.  Buenos Aires se ha convertido entonces en la capital de la república y en el verdadero eje de la cultura musical del país, con una actividad en constante ebullición. En Argentina en general se viven unos momentos de gran crecimiento a nivel económico, y que en lo demográfico se refleja con un enorme aumento de la inmigración. Llegan al país, atraídos por esa economía floreciente, los más destacados cantantes del mundo, así como los directores de orquesta más afamados, compositores o los más virtuosos instrumentistas, entre ellos el violonchelista Pau Casals, Paderewski o el guitarrista Miguel Llobet. 

Francisco Calleja se integra rápidamente en estos grupos de cultura musical y empieza a ser reconocido desde sus primeros años. En este momento se produce un feliz suceso, en un viaje al próximo Uruguay, constatado por Miguel Herrera Klinger: 
El encuentro se produce en un concierto compartido entre Julio Otermin, Francisco Calleja y Agustín Barrios, el gran guitarrista paraguayo que en esos momentos se encontraba en los albores de su extensa carrera musical. De esta larga referencia, interesante por lo detallado de la descripción del ambiente musical podemos concluir la importancia del joven Calleja. Ya con 21 años se muestra como una de las figuras de referencia tanto por lo desarrollado técnicamente como por la musicalidad inherente así como por las miras de ampliación de repertorio. 

Este encuentro viene asimismo referenciado en el libro de imprescindible consulta sobre Agustín Barrios del guitarrista y musicólogo Richard D. Stover en Six silver moon beams. The life and times of Agustín Barrios Mangoré. Pág. 43, Querico Publications, Clovis, USA, 1992. A lo largo de la década de los años 10 y 20 realiza una serie de giras por toda Sudamérica, al parecer con gran éxito de crítica y es de suponer de público. En estas críticas aparecidas en varios periódicos del momento se destaca su exquisita sensibilidad y su musicalidad a pesar de su indiscutible técnica. 

Vuelta a España. 
Se sabe que vuelve a España, seguramente buscando el reconocimiento que ya había obtenido en Iberoamérica. Puede que se estableciera durante una temporada aunque no se puede confirmar cuánto ni desde cuándo. 

Una fecha más que probable es la indicada por Prat en su Diccionario, en el cual escribe que celebró un concierto en Valencia el 9 de octubre de 1929, con gran éxito como muestra la cita de la crítica realizada por el músico y crítico Eduardo López-Chavarri en el periódico local “Las Provincias”. 

Poco posterior es la correspondiente al eminente crítico y en parte adalid estético de la denominada Generación del 27, Adolfo Salazar, quien tras asistir a un concierto de Francisco Calleja redactó la siguiente crítica en “El Sol” de Madrid. 

Otro concierto aludido por Prat y por Dulín es el celebrado en 22 de agosto de 1930 en la Sociedad Filarmónica de Bilbao. Prat indica que “Tocó en la "Sociedad Filarmónica" de Bilbao, donde ob­tuvo un buen éxito y más tarde, el 22 de Agosto de 1930, alquila la Sala de dicha entidad y brinda un recital, cosechando laureles y dinero.”. Sin embargo, consultados los responsables actuales de esa Sociedad por este investigador para ver la posibilidad de disponer de programas de esos conciertos, los mismos han respondido negativamente, indicando que en esas fechas se hace del todo imposible la celebración del concierto debido a que en ese verano “no se celebraron conciertos”. Sobre la fecha anterior tampoco se tiene confirmación, dado lo cual hace dudosa ya cualquier afirmación sin un programa de mano que lo confirme. 

Segunda época sudamericana y últimos años. 
Según Ana Dulín y Cédar Viglieti, traslada su residencia en 1930 a Montevideo, Uruguay, donde dice que permaneció hasta su muerte. Sin embargo, este hecho es muy discutible puesto que existen una serie de obras copiadas por él e incluso compuestas en España durante un largo período de tiempo, tal y como se puede comprobar en el apartado correspondiente a las partituras dentro de esta misma Memoria. 

En 1930 existe referencia a un concierto ofrecido en la sala Aeolian de Barcelona. 

A partir de 1930 lo podemos encontrar de nuevo en Argentina, en Tandil, compartiendo cartel con el guitarrista Abel Fleury, tal y como nos indica Héctor García Martínez. La fecha concreta está entre 1930 y 1933, años en los que Fleury residió e impartió clases en esa localidad. 

Ofreció una serie de conciertos muy seguidos en la ciudad de Montevideo en el año 1931: 

Teatro Solís. Martes 9 de junio 1931 
Teatro Solís. Viernes 12 de junio 1931 
ESTUDIO AUDITORIO del SERVICIO OFICIAL DE DIFUSIÓN RADIO ELÉCTRICA (SODRE) Viernes 4 de septiembre de 1931 
Teatro Solís. Jueves 24 de septiembre 1931 
“En este último concierto del gran guitarrista español se empleará por primera vez en el mundo, la “GUITARRA-ELECTRO-FÓNICA PAGANINI” 
S.O.D.R.E. ESTUDIO AUDITORIO viernes 15 de diciembre 

Ese mismo año de 1931 se puede considerar muy prolijo puesto que se editan sus “Preludios nº 1, 2 y 3” y “Canción triste” por Unión Musical Española bajo la supervisión de Regino Sáinz de la Maza, únicas composiciones que vio editadas en vida. Este año se editaron transcripciones de por lo menos cuatro obras de J. S. Bach: “Bourrée”, “Gavotte”, “Zarabanda” y “Gigue”, igualmente en Unión Musical Española. 

En 1934 realizó otro concierto en Barcelona en la Ràdio Associacio de Catalunya, de la que tenemos cuenta gracias a la colaboración Josep Mª Mangado del Centro de investigación y documentación de la guitarra clásica en Cataluña 

En 1935 se localiza en Cartagena (Murcia), pero el dato confirmado es la existencia del “Scherzo” manuscrito y posiblemente autógrafo de junio de 1935 en esta ciudad mediterránea. 

De 1937 a 1939 existen datos suficientes como para establecerle físicamente en Sevilla, puesto que existe un “Preludio nº 6” manuscrito fechado en 1937, posiblemente autógrafo; una “Romanza” manuscrita y puede que autógrafa de agosto de 1937 también; El Ms1 de la Suite Ancienne posee la indicación de “hecho en Sevilla 4 julio 1937. Copiado en 22 agto. del mismo”; un “Preludio nº 10” igualmente manuscrito y de nuevo posiblemente autógrafo de 1938. 

En 1940 existe una copia manuscrita pero en limpio, y dudosamente autógrafa de un “Preludio nº 15” fechado en Jaguarón (Brasil) del 12 de noviembre de 1940. 

A partir de este momento los datos se pierden hasta la fecha de su muerte en Buenos Aires el 3 de diciembre de 1950. 


Fuente:
Carlos Blanco Ruiz
Colaboración: Joaquín Gómara

 

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