Eduardo Barriobero y Herrán
Líder republicano, abogado y escritor, nació en Torrecilla en Cameros en 1875. Aunque tras acabar los estudios de secundaria abandonó La Rioja para estudiar Medicina y Derecho en la Universidad de Zaragoza, y desde finales del siglo XIX se asentó en Madrid, siempre conservó vínculos afectivos y políticos con su tierra de origen.

  Elegido varias veces diputado del Congreso (1914, 1918, 1919, 1931), y encarcelado muchas veces más, Barriobero militó siempre dentro del republicanismo de izquierda, aunque en su trayectoria resultaron frecuentes los cambios de partido. La vinculación más estrecha y constante la mantuvo con el Partido Federal, donde ocupó el cargo de Presidente Nacional a partir de 1930. 

Durante la Segunda República (1931-1936) imprimió al Partido Federal una orientación obrerista, dirigida a la búsqueda del voto libertario, que acabó provocando una escisión. Su postura al alimentar la disidencia y liderar la corriente extremista ha sido interpretada por algunos historiadores como demagógica, dado que la CNT, la confederación anarcosindicalista, contaba entonces con cientos de miles de afiliados. No obstante, hay que tener en cuenta que desde los inicios de su trayectoria política Eduardo Barriobero elaboró un discurso ideológico en el que el régimen republicano constituía una avance, y un paso previo ineludible, hacia una sociedad sin capitalismo ni Estado.
Barrioberro consagró su profesión de abogado a defender los derechos de las sociedades obreras, y trabajó sobre todo al servicio de la CNT, interviniendo en cientos de procesos judiciales contra libertarios, algunos muy célebres. Una actividad que continuó a través de otras plataformas de actuación en amparo de los trabajadores, como la Liga Española para la Defensa de los Derechos del Hombre y, ya bajo la Segunda República, el Socorro Rojo Internacional.

A principios del siglo XX formó parte de la bohemia madrileña, junto con figuras como Ernesto Bark, Alejandro Sawa, Eduardo Zamacois, Emilio Carrere y Carmen de Burgos, "Colombine". Eduardo Barriobero escribió cerca de dos centenares de libros, muchos de ellos novelas cortas que se vendían a precios económicos, aunque, inevitablemente, también folletos de contenido político. Publicista prolífico, colaboró asiduamente con la prensa republicana, y dirigió él mismo algunas cabeceras durante la Restauración, como Germinal o El Parlamentario. Y, por último, en el periodo de la Segunda República se dedicó a la traducción y edición de obras clásicas.

Al inicio de la Guerra Civil (1936-1939), la CNT designó a Eduardo Barriobero presidente de la Oficina Jurídica de la Audiencia de Barcelona, cargo que ocupó hasta que la Generalidad de Cataluña disolvió este organismo de "justicia revolucionaria". Detenido en septiembre de 1937 por el Gobierno de la República, acusado del robo y evasión de 8 millones de pesetas durante la administración de la Oficina Jurídica, delito del que luego le declaró absuelto el Tribunal Supremo, pasó encarcelado el resto de la guerra, los últimos meses, enfermo de gravedad, bajo custodia en un hospital. Tras la rendición de Barcelona, el 7 de febrero de 1939, fue sometido a Consejo de Guerra sumarísimo y fusilado por el Ejército franquista.


Datos aportados por:
Jesús Ruiz Pérez." República y Anarquía: El pensamiento político de Eduardo Barriobero (1875-1939)"

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