Antonio Segura
( Pintor de la corte de Felipe II )
Aunque no se encuentra en el primer libro de bautizados de la parroquia de San Millán su partida de bautismo, nada tiene ello de extraño, dado lo incompleto y defectuoso de ese cuaderno. Es. sin embargo, indudable que nació en esta Villa, pues en uno de los nueve documentos que trae el Padre Zarco, agustino, en su obra Pintores españoles en San Lorenzo el Real de El Escorial referentes a nuestro pintor, dos veces se dice «Antonio de Segura, pintor, natural de San Millán de la Cogolla, en La Rioxa». Así se llama en un compromiso en que él es una de las partes.

  Nada sabemos de su juventud ni de su carrera o estudios. Astrana Marín cuenta que el autor del Quijote, hacia el año 1568, en una reyerta causó varias heridas a un andante en corte llamado Antonio de Sigura. No puede asegurarse que el herido sea nuestro pintor, pero sí es probable que lo fuera. Cervantes, para huir de la justicia, marchó a Italia. Declarado rebelde, se le condenó a que le fuese cortada la mano derecha ya destierro del reino por diez años.

Carlos V en su codicilo había dejado encargado que se hiciera el retablo de la capilla mayor del Monasterio de Yuste. Antonio de Segura se compromete a ejecutarlo tal y como lo desea el rey don Felipe II. El rey loa y confirma y tiene por bueno el contrato celebrado entre Antonio de Segura y Martín de Gaztelu, su secretario. El retablo ha de ser de madera, de la altura y tamaño señalados por Juan de Herrera. Ha de representar el juicio final con" forme ala pintura de Tiziano que está en El Escorial. 
Tendrá cuatro columnas corintias con su pedestal. Sobre éste habrá una custodia y en el frontispicio un escudo con las armas del Emperador. Ha de pintar, dorar y estofar el retablo. Además se compromete a labrarlo en el Monasterio de El Escorial, conducirlo al Monasterio de Yuste y colocarlo en la capilla mayor. Todo lo ejecutó Antonio de Segura a satisfacción del rey, el cual, según Ceán Bermúdez, le nombró maestro mayor del Alcázar de Madrid, del Pardo y de la Casa de Campo en las enfermedades y ausencias de Francisco de Mora. Añade el Padre Zarco que Antonio de Segura murió en Madrid en 1605 y que Felipe III concedió a la mujer del artista dos reales diarios, pensión que, a la muerte de ésta, otorgó luego a María de Segura, su hija.


Fuente:
Agustinos Recoletos de San Millán de la Cogolla

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