|
Ilustrísimo Señor Don Francisco Mateo Aguiriano y Gómez ( Obispo de Calahorra y La Calzada ) |
||||
|
D. Francisco Mateo Aguiriano y Gómez (1742-1813) nació en Alesanco, villa realenga, comprendida en otro tiempo en el partido de Santo Domingo de la Calzada, provincia de Burgos, y a partir de 1833 a la de Logroño (actual Comunidad Autónoma de La Rioja), dentro del partido judicial de Nájera. Localidad, por cierto, que ha dado a la nación otros ilustres riojanos, como Fray Francisco de Alesanco (s. XVI), D. Juan Antonio Cengoitia y Martínez (s.XVIII) y D. Zenón Somodevilla Bengoechea,
Marqués de la Ensenada
(s. XVIII). |
||||
|
|
El joven Aguiriano se forma jurídicamente en Toledo, desde donde se traslada a Méjico en 1766 acompañando a su protector, el arzobispo Lorenzana, quien, una vez ordenado sacerdote, le nombra rector de su Seminario Conciliar, participando como fiscal en el Concilio Provincial Mejicano celebrado en 1771; ese mismo año fue nombrado Vicario General del arzobispado. Poco tiempo después de su regreso a España (1772) es nombrado Obispo Auxiliar de Madrid, a la temprana edad de treinta y tres años. En el mes de mayo de 1790 tomó posesión del obispado de Calahorra y La Calzada. Su actividad en la diócesis fue muy variada, preocupándose enseguida por la suerte de los niños sin hogar, construyendo para ellos un albergue para acogerles y educarles. Puso al día la formación de los futuros sacerdotes, modernizando los planes de estudios, y mejorando notablemente las instalaciones del seminario conciliar. En otro orden de cosas, cabe destacar su actuación como presidente de la Sociedad Económica Riojana, para cuyo cargo fue nombrado en 1801. Pero fue, quizá, su faceta política (actividad en la que se vio envuelto merced a las circunstancias de su época y a su acendrado patriotismo) la que propició que se le conociera más allá de la provincia donde estaba enmarcada su diócesis. En 1808, y para no verse obligado a colaborar con los franceses, que habían puesto pie en Calahorra y en la propia ciudad de Logroño, se aleja con pesar de La Rioja, a la que ya no volverá. |
|||
|
Para terminar esta breve semblanza, podemos decir que el obispo Aguiriano, a pesar de representar a la Junta Suprema de Burgos, firmó las actas de las Cortes de Cádiz como "Obispo de Calahorra", nombre por el que siempre fue designado. |
||||
|
||||
|
||||