Tratado IV 

Cómo Lázaro se asentó con un fraile de la Merced, y de lo que le acaeció con él

 Hube de buscar el cuarto, y éste fue un fraile de la Merced, que las mujercillas que digo me encaminaron. Al cual ellas le llamaban pariente. Gran enemigo del coro y de comer en el convento, perdido por andar fuera, amicísimo de negocios seglares y visitar. Tanto, que pienso que rompía él más zapatos que todo el convento. Este me dio los primeros zapatos que rompí en mi vida; mas no me duraron ocho días, ni yo pude con su trote durar más. Y por esto, y por otras cosillas que no digo, salí de él.





* Este Tratado IV, que parece solamente esbozado, y el siguiente ( V ) no se publicaron en la edición censurada de 1575

Tratado III Tratado: V