" Lilí"
Autor: Francisco Arsis Caerol
 

Cariño, no sabes cuánto lamento tener que hacerte pasar por este terrible y amargo momento, pero todo resulta ya insostenible. 

He intentado por todos los medios no sentirme incómoda, no sentirme ingratamente engañada conmigo misma, y solo por tí, por todo lo que tú has representado para mí siempre. 

Yo solo era una rubita linda de ojos azules que se hacía llamar "Lilí", ansiosa por comerse el mundo, y con un único deseo, lograr cantar algún día en la Ópera Imperial de Viena, a pesar de ser consciente de mis infortunadas limitaciones artísticas. Pero te conocí a tí, Johann, y créeme si te digo que me sentí enamorada realmente de tí. 

Sé que ahora no podrás entenderme, cuando ya nada puede detener este abismo que inevitablemente separa nuestras vidas. 

Tú significabas la madurez, la perfección, la suprema melodía que endulzaba Viena y recorría todos los rincones hasta sus mismísimos cimientos. Y mi admiración hacia tí era tan inmensa que no podía pensar en otra cosa que desear estar a tu lado, a cada momento, en cada instante de tu vida. 

Ser tu adorable esposa, como a menudo te gustaba decir, era mi mayor anhelo. Pero, Johann, tú siempre estabas ocupado, nunca podía estar contigo, y me sentía como atrapada en una jaula de oro, prisionera de lujo en un mundo al que no acababa de encontrarle significado. En estos últimos meses te veía ya más como un padre que como un amante esposo. 

Me aburría, Johann. Tu vida gira únicamente en torno a tus composiciones, a tus músicos, y el "Theater an der Wien" es en realidad tu verdadera casa, en la que yo no tenía cabida. No, no trato de justificarme, cariño. Yo he sido peor que tú, lo reconozco. Pero debes admitir que no solo fue culpa mía. Dejarme querer no solucionaba nada, Johann. No tenías que suplicarme que no me apartara de ti. Eso lo tenías por completo. Era relativamente fácil hasta hoy. Ahora todo ha cambiado. Ya nada es bastante, ni tus regalos, ni tu cariño paternal ni tus ausencias excusables con un "No te preocupes, mañana te dedicaré todo mi tiempo", cuando en realidad te pasabas la mayor parte del día componiendo el vals de tu vida. 

Johann, ¿No comprendías que me sentía desplazada, ignorada, agobiada por la soledad a causa de tus continuas ausencias en "pro" de tu trabajo? 

Ya nada tiene arreglo, cariño. Sé que cuando esta carta llegue a tus manos ya lo sabrás todo. Pero para entonces ya estaré lejos de tu vida, y no seré un problema para ti. Jamás quise serlo, como cierto es que nunca quise hacerte daño, Johann Strauss "Sohn". Franz y yo nos marchamos a Berlín, lejos, muy lejos de Viena. Estamos seguros de que el "Theater an der Wien" no notará la ausencia de su director. Su aportación solo era provisional mientras se decidía quien iba a sustituir al señor Maximilian Steiner, el padre de Franz. 

Adiós, Johann. Nunca olvidaré "El vals del beso". Para mí siempre será una de tus piezas maestras. Si quieres borrar la dedicatoria lo comprenderé. No sería justo que yo me sintiese molesta, cuando he sido incapaz de corresponderte como merecías. 

Johann, lo siento. 

Viena, 27 de agosto de 1882 


+ + + + + + + + + + 

Lilí (Angelika Dittrich), que fue la segunda de las tres esposas que tuvo Johann Strauss II, regresó a Viena tras la muerte de su ex-esposo, años después de ser abandonada por Franz Steiner. Tras la separación de éste, regentó durante algún tiempo un estudio fotográfico en Berlín. En el año 1919 moriría en circunstancias sombrías, padeciendo toda su vida el sentimiento de culpa generado por el daño causado a su esposo, con su amarga conducta.