Toribio Minguella y Arnedo

El Padre Toribio Minguella y Arnedo, nació en Igea (La Rioja) en 1836 y murió en Cintruenigo (Navarra) en 1920. Profesa como fraile agustino recoleto en Monteagudo (Navarra) en 1854. En 1858 es enviado a Filipinas con una misión de veintiséis connovicios, donde aprende a perfección el idioma tagalo y escribe una gramática tagala, que hoy en día es una de las mejores existentes. En 1859, ordenado sacerdote, es destinado a Silang, ejerciendo el ministerio sacerdotal en distintas parroquias. Después de diecisiete años de trabajo misional en Filipinas es nombrado Comisario y Procurador de la Congregación en la Corte de Madrid.

El año 1879 es nombrado rector del colegio del monasterio de San Millán de la Cogolla, cargo que ejerce durante un trienio completo. 
En años sucesivos desempeña altos cargos de responsabilidad dentro de la Orden de Agustinos Recoletos, hasta que en 1894, consagrado obispo de Puerto Rico, toma posesión de diócesis en noviembre del mismo año.
Tres años y medio más tarde es preconizado obispo de Sigüenza, diócesis que regenta hasta 1917, y en la que escribió en tres gruesos volúmenes "la Historia de la Diócesis de Sigüenza", obra monumental y clásica, donde describe la historia de los monasterios, ermitas y los templos, con anotaciones biográficas de los más importantes eclesiásticos de la región seguntina. Una monumental obra de investigación y acopio de datos y documentos. También escribió la vida de Ezequiel Moreno y recopiló sus pastorales en tres gruesos volúmenes, por lo que ha sido, el que más ha contribuido a su difusión y posterior santificación.
Posteriormente se retira al colegio de Marcilla de su orden. Retirado y enfermo, acabó un libro entrañable: "Valvanera, imagen y santuario".

Entre las distinciones honoríficas que obtiene, merece la pena mencionar las siguientes: académico correspondiente de la Real de la Historia, premio al talento, de la misma Real Academia, senador por la provincia de Toledo, presidente de un Capítulo General de la Orden, Visitador General de la Provincia de San Agustín, OSA.

Restaurador de San Millán y Valvanera
Fue precisamente el P. Minguella quien restauró los Monasterios Riojanos de San Millán y de Valvanera. Él hizo los trámites necesarios para que el monasterio de San Millán fuera cedido como colegio para preparar misioneros para Filipinas. Como primer rector de dicho colegio, le dio una organización académica seria y acomoda a los tiempos. También en lo material, en el año 1880, hizo un plan serio de reparación. Puso empeño en la recuperación de documentos y libros desaparecidos, organizando su archivo, el cual es conocido como "colección Minguella". Con su estudio, "San Millán de la Cogolla, estudio histórico-religioso acerca de la patria, estado y vida de san Millán", resuelve definitivamente la disputa sobre el origen riojano de San Millán, natural de Berceo y no de Vergegio, cerca de Tarazona, como querían algunos.

Gracias a su predicación en numerosos pueblos de la Rioja, y a la de otros frailes de San Millán, se relanzó la idea de restaurar la devoción a la Virgen de Valvanera. La idea prendió en el solitario de Suso, Tiburcio Lanas, que comenzó la reconstrucción del Monasterio. Él presidió la primera peregrinación en 1880, predicó el famoso sermón en la romería del año siguiente ante más de 5000 devotos enfervorizados en el Monasterio reconstruido pero aún sin imagen, y trabajó por la vuelta de una comunidad de benedictinos, que se instaló el 29 de octubre de 1883.

Durante toda su vida permaneció moralmente ligado al santuario y a la Virgen de Valvanera, y en su ancianidad culminó su devoción escribiendo la "Historia de Valvanera".


Esta información ha sido facilitada  por: Rafael Nieto
Monasterio de San Millán