Miguel Ángel Sáinz Jiménez


DESPEDIDA DE UN ARTISTA

A las siete de la mañana
se fue corriendo el rumor,
al escultor Miguel Ángel
la vida se le apagó.


Diecisiete de Noviembre
en el año dos mil dos
se apagó para siempre
el latir de su corazón.


Era un marido ejemplar,
un padre con mucho amor,
en los ratos de descanso
a sus hijos paseó.


La familia muy unida
de las mejores que hay hoy,
padre y hermanos unidos
los primos y familiares
siempre con tan buen humor.


Como artista no digamos,
de España el mejor,
sus obras por muchos pueblos
la recordamos hoy.


Su dotación de cultura
la echaremos mucho en falta,
cuando venían turistas al pueblo
para todos explicaba.


Trabajador incansable,
muchas horas en el taller estaba
moldeando sus figuras
para exponerlas en las plazas.


Así era Miguel Ángel
sus obras se quedaron empezadas
como el Picuezo y la Picueza de Autol
que adornarían la plaza.


El dieciocho de Noviembre
en su pueblo de Aldeanueva lo enterraban
vecinos de muchos sitios
a nuestro pueblo llegaban.


A despedir al artista
las calles se abarrotaban,
alcaldes de muchos pueblos
y representaciones de la comunidad riojana


A las cinco de la tarde
a funeral las campanas le tocaban
y a hombros de sus hermanos
lo sacaban de su casa.


Una fila de coronas, el féretro enfilaba
con un silencio absoluto, la música acompañaba
en la puerta de la iglesia, unos pasos allí estaban
al despedir a su autor, las lágrimas afloraban.


Nuestra iglesia parroquial
a todos impresionaba,
más de treinta sacerdotes
en el altar ocupaban.


La misa la ofició Don Juan Antonio
Don Carlos, Don Evilio y Don Jesús
y colaboró en el oficio
un portador del Obispo.


La misa se terminó,
por las Calles lo llevaban
camino del cementerio
a su última morada.


Miguel Ángel, aunque te hayas marchado
para nosotros vivirás
las obras que nos has dejado en muchas plazas
siempre te recordarán.


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Currículum

Obras más importantes

En recuerdo


Fuente: RODOLFO ÁLVAREZ LEÓN