Mª Teresa Gil de Gárate
El campo de sus trabajos


Puente del Ebro: Primer apostolado 1941
Situación económico-social.
La España de la década de los cuarenta es la España del hambre, del racionamiento y del estraperlo. 

Basta repasar el periódico La Rioja de aquellos años para quedar convencido de la dificultad de hallar alimentos, incluso básicos, no sólo en la región, sino en toda España.
El Gobierno, a través de bandos o notas de prensa, advertía a la población de los productos que el ciudadano podía encontrar en el mercado. 

Miguel Soriano, hombre muy conocido y de prestigio en Logroño, afirmaba: "comerse una tortilla de patatas constituía un lujo casi inalcanzable".

La Comisaría General de Abastecimientos y Transportes distribuía las llamadas cartillas de racionamiento.  En esta situación menos que precaria, ¿cómo atajar la pillería reinante en la capital y los aledaños? 
Los principios de su apostolado.
Al rememorar su hasta entonces triste existencia, se apodera de María Teresa una imperiosa necesidad de cubrir de cariño y de toda suerte de atenciones a los privados de pan y de afecto, a los pobres, a los más azotados por la desgracia. Ella se erigió en madre solícita y tierna de miles de niños y jóvenes. 

"Me movió a fundar este Centro viendo la cantidad de golfillos que pululaban por los andenes de la estación del ferrocarril, llenos de hambre, en busca de carbón para vender de estraperlo y de naranjas que caían de los vagones. La mendicidad de chicos y chicas era enorme. Sus padres, muchos de ellos, en la cárcel. Otros fusilados. No tenían hogar, muchos en chozas debajo del Puente de Hierro. Otros en miserables viviendas en Ruavieja, sin familia, sin hogar, sin cultura, sin Dios". 
¿Pero dónde?. 

María Teresa militaba en las filas de Acción Católica. Convenció a su Presidenta, señorita Mariana García Jalón, y a la Secretaria, señorita María del Valle López, de que se imponía una actuación rápida en aquella lamentable necesidad. Acudieron al colegio de la Compañía de María (La Enseñanza) y hablaron con la Superiora, quien les cedió una de las aulas. Comenzaron en el mes de octubre.

Mas, ¿cómo ampliar aquella benéfica labor cristiana y social, sin disponer de un lugar adecuado para impartir una instrucción elemental, necesaria para la vida de cualquier persona?. María Teresa, con decisión humilde, presentó el problema al Alcalde don Julio Pernas. Éste, conmovido, les cedió un local en la calle Rodríguez Paterna. El número de niñas creció hasta una treintena. Se les enseñaba a rezar, a leer y a escribir. 
Después, cada una recibía su merienda: un bollo grande, pan y fruta. Durante tres años, fue la Sección Femenina quien les facilitó esta ayuda; más tarde, Auxilio Social. 
A los dos años y medio, hubieron de abandonar el local por su ruinoso estado. 
¡Nada de desánimos!. ¿Dónde ir?. A falta de casa: ¡al campo!. Al de la Fombera, lindante con el Ebro. Y como antes, allí se les imparte también instrucción y merienda.
No escasearon las dificultades; la mayor, la persecución por parte de algunos gitanos que las apedreaban.

"Nos había dejado Don Enrique Palacios, el patio de la Industrial, pero cuando llovía nos poníamos como sopas, sin tener dónde protegernos, así que viendo la situación, primero  

Niños atendidos en el año 1944

nos dejó  una  clase y luego  dos. Y  allí  recibíamos no sólo a los chicos y chicas, sino a  sus padres. Les dábamos desayuno, catequesis, los vestíamos, aprendían a leer y escribir... Y queríamos un local nuestro... sin dinero". 

El número de muchachas crece y crece por semanas. Cualquier local resulta válido para su empeño, incluso la casa de María Teresa...
No se da por completa la educación si se ilustran las mentes, pero se deja vacío el corazón. "Es absurdo enseñar cultura y obviar la religión", ha dejado escrito el cardenal Tarancón. 

Sin detenerse en su labor, María Teresa acude a los PP. Carmelitas en busca de tan indispensable complemento espiritual. Y no dudan los celosos religiosos en acoger con satisfacción la llamada. Intuyen con toda claridad el bien tan apreciable en extensión y calidad que, con su entrega a este apostolado, podrán conseguir.

El P. Angélico primero y el P. Demetrio después, acudieron al reclamo. ¿Programa?. Todos los domingos, la explicación del Evangelio; y en la Cuaresma, Misión en la iglesia de las MM. Carmelitas.

Refleja la Crónica: 
"Acuden a ella -a la misión- gran número de niñas, sus hermanos y madres. La Comunión, muy solemne. Después, en los comedores de Auxilio Social reciben el obsequio de un abundante desayuno". 

Las niñas traen a sus hermanos.
En estas circunstancias, surge un cambio inesperado.

Se registra en la Crónica: 
"Viendo que los hermanos de nuestras niñas acudían siempre que podían a nuestros actos, y que habiendo cumplido 14 años, y saliendo de la Escuela, se encontraban desamparados como golfillos callejeros, decidimos dedicarnos a ellos muy especialmente. 
Empezamos en octubre de 1943". 
"-¿Qué pobres-pobrísimos eran aquellos que comenzó a recoger en el año 41?.
-Aquellos pobrísimos eran huérfanos en su mayor parte, o cuando menos les faltaba el padre. Y sus madres iban a buscar chatarra y no tenían casa ni nada. Vivían bajo los puentes del río, y unos eran gitanos y otros, no. Había muchísimos, porque era la postguerra". 

"Y todos, tanto los jóvenes de Acción Católica como nosotras, pusimos los medios a nuestro alcance para llevar a cabo la apertura de dicha Escuela, cuya inauguración fue el 25 de noviembre de 1944 en las escuelas de Gonzalo de Berceo". 

Mª Carmen García y sus alumnas


Primeras impresiones. La Junta Directiva.

El 25 de noviembre de 1944, las antiguas catequistas abren las escuelas en la calle Gonzalo de Berceo. Se impartía docencia nocturna, pues las catequistas y sus alumnos tenían que trabajar todo el día para ganarse el pan. Se matricularon treinta y ocho muchachos de 14 a 18 años, analfabetos en su mayoría. Se les dividió en tres secciones. Sin oportunidad anterior de educación de ninguna clase, se dio el caso de que alguno de ellos arrojara barro a la cara de su profesora. 

"En ocasiones, les tuvimos miedo; si bien eran de buen corazón. Rompían o robaban bombillas. Íbamos al campo, y algunos de sus compañeros nos perseguían arrojándonos piedras". El número de los nocturnos siguió en continuo aumento. 

Y llega la hora de nombrar una Junta Directiva . 
"Por creerlo así conveniente, en enero de 1945, el Rvd. Padre Angélico forma una Junta directiva constituida del modo siguiente
Presidenta: María Teresa Gil de Gárate.
Vicepresidente: Ignacio Mendía Larumbe. 
Secretaria: Amparo Sarralde Aranjuelo. 
Vicesecretaria: Carmen Romera Rubio.
Tesorera: Eulalia de Pero-Sanz

Primer centro de Los Boscos: una bajera y un piso. 
Desde el año 1941 al 1945, el campo de actividades de María Teresa y sus colaboradores se desenvolvió en locales prestados o en áridos terrenos. 

El número de chavales y jóvenes iba en aumento. Esto no debe seguir así, exclamó María Teresa con tanta energía como confianza. "Fue un Padre Carmelita el que me dijo: hay un local en Queipo de Llano por doscientas pesetas al mes. ¿Y de dónde sacaba yo 200 ptas. Al mes?". 

En busca de una resolución definitiva, visita a José Antonio del Val; le expone sus ardientes deseos y las serias dificultades. La respuesta de este cristiano ejemplar y honrado caballero fue: 
"Beatas de poca fe, ¿por qué teméis?.  Y llevaba razón. Así que cogí el local, sin dinero, y siempre salían las doscientas pesetas".
Y la Guardia Municipal conducía a los niños y muchachos ociosos y vagabundos que encontraba por las calles al nuevo Centro, a la bajera de la calle Queipo de Llano, nº 18.

El Gobernador Civil se frotaba las manos de gusto. "Nos quería mucho", afirma María Teresa. Y desapareció de Logroño la mendicidad. 

La Bajera en Queipo de Llano, 18
Se inauguró en la solemnidad de Cristo Rey, el 28 de octubre de 1945. Este local, juntamente con el piso situado enfrente, será considerado por María Teresa el Primer Centro de Los Boscos.  El edificado más tarde en la calle Doctor Múgica, con chaflán a la Avenida de Pérez Galdós, 36 bis, será el segundo y definitivo.
El piso para Escuelas Profesionales 
Funciona ya la Escuela primaria en la bajera. Mas, ¿qué futuro les espera a aquellos chavalillos una vez que terminan la Enseñanza Fundamental?. Resulta obvio que se impone encontrarles una colocación lo más inmediatamente posible. Para ello precisan una adecuada preparación. 

María Teresa expone la idea a don Eduardo González Gallarza, Ministro del Aire, su gran amigo y protector, y logroñés de nacimiento. La mujer que le pide ayuda es una mujer fuerte, y sus ideales merecen el mayor respeto y la máxima atención. El Ministro le proporciona cuanto en aquel momento esté a su alcance. ¿Maquinaria ya usada?. Sí, pero útil y  apta  para  comenzar.  ¿Gratuitamente?.  No,  sino  en  favorables  condiciones

La Maestranza regala la maquinaria
económicas. Y además, profesores especializados, procedentes de la Maestranza de Agoncillo. A estos especialistas nada ha de pagar María Teresa. El salario les llegará de otra fuente.

Así nacen unas Escuelas de aprendizaje de carpintería, ajuste, electricidad y dibujo. Asisten a ella sesenta alumnos procedentes de la ciudad, y hasta algunos de otros pueblos de La Rioja. Los Talleres comenzaron a funcionar el año 1945. Y fueron reconocidos oficialmente en 1958, ya en el Centro de la Calle Dr. Múgica; es decir, en el emplazamiento definitivo. El piso constituía un verdadero hogar. Con acierto, María Teresa lo bautizó con el nombre de la Casa de Familia. 

La barriada de Martín Ballesteros.
La Obra amplifica su afán. Enfrente del Seminario, emerge una barriada. Se trata de la barriada de Martín Ballesteros.  María Teresa concierta una entrevista con el Gobernador Civil, don Luis Martín Ballesteros de quien recibe título el arracimado complejo: "Don Luis, allí hemos de extender nuestro trabajo. ¡Es necesario!". Y el fundador de la barriada accede. Y posteriormente, se montan unos Talleres.

La Maestranza regala la maquinaria y... un profesor que adiestrará a los chavales en el manejo de los instrumentos.
El Sr. Obispo de la diócesis, don Fidel García, cursó una visita a la barriada, fijando su atención, sobre todo, en los Talleres. "Esta labor es tan hermosa -aseguró- que exige una considerable ampliación". 

Mons. Fidel García fue siempre un profundo admirador y solícito colaborador de Los Boscos, hasta su muerte.  Los Talleres de Ballesteros se ampliaron; la matrícula ascendió, hasta subir a cien el número de alumnos; y llegaron nuevos profesores de La Maestranza. "Allí se realizó profusa labor social. Incluso los primeros alumnos, simples albañiles, disfrutan hoy de un sueldo idóneo para vivir decorosamente". 
El centro definitivo.
El 4 de mayo de 1950 firma la escritura de compra de los terrenos de don José Múgica, que se unen a los cedidos por el Ayuntamiento procedente de la donación del Doctor Múgica. El 13 de mayo de 1950 se procedió a la colocación de la primera piedra. El día 15 de abril de 1951, con toda solemnidad, es colocada la última teja. Mereció ser leída una poesía del poeta riojano Luis Barrón. 

Los Boscos en la actualidad
Nueva Rioja, el domingo 17 de octubre de 1954, publicaba la llegada de Franco a Logroño y una amplia reseña de la visita que hace al Centro Los Boscos.
Escribe en su crónica:
"Entramos en la Capilla a dar gracias por tanto favor a Nuestro Señor, Rey de reyes y Señor de los señores; Eterno Dios, que nunca pasa; por sólo su gloria y salvación de las almas trabajamos, deseando también formar una Patria mejor, haciendo de la niñez y juventud que nos ha encomendado obreros santos y ciudadanos dignos".  Ha homenajeado al Jefe del Estado con toda la magnificencia a su alcance. Ella ha recibido los parabienes de Franco y de otras altas Autoridades. Ella y sus catequistas trabajan por Cristo, que es eterno.
María Teresa jamás se metió en política. Su política consistió en hacer el bien. La misma de Don Bosco: la formación de buenos cristianos y honrados ciudadanos.
Introducción Su familia Deja su casa para estar con sus alumnos
Testimonios Fechas de su vida


Datos facilitados por: José Luis Bastarrica y Santos Sastre escritores del libro ""Los Boscos, una obra social".