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Joaquín Baldomero Fernández Espartero
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Nació el
27 de febrero de 1793 en Granátula de Calatrava (Ciudad Real).
Estudió en el Seminario de Almagro. En 1808 es reclutado para formar
parte del Regimiento de Ciudad Real para oponerse al paso de las tropas
francesas en La Mancha y detener su avance hacia Andalucía durante
la guerra de la Independencia. Su primera participación bélica
se produce en Ocaña, donde las tropas españolas salen mal
paradas. Posteriormente se alista en el Batallón de Honor de la
Universidad de Toledo, pasando de aquí a la Academia Militar de
la Isla de León (Cádiz) de donde sale con la graduación
de Subteniente.
Terminada la guerra de la Independencia se marcha luchar contra la independencia
colonial americana, a las ordenes del General Morillo, para lo cual se
alista en el Regimiento de Extremadura con el grado de Teniente, el 2
de diciembre de 1814 y como consecuencia de su valentía y arrojo
personal en los innumerables combates contra los insurrectos le hace ir
ascendiendo profesionalmente y siempre por méritos de guerra llegando
a Brigadier . |
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11 de octubre de 1823, e le nombra Jefe del Estado Mayor del Ejército
de Perú, a los 30 años de edad. En mayo de 1825 es hecho
prisionero por los seguidores de Bolívar y consigue librarse del
fusilamiento y presidio por la intervención de una dama muy próxima
a Bolívar, a la cual acudieron sus compañeros de armas y
del abogado español residente en Perú Sr. González
Olañera. Recuperada su libertad regresa a España y contrajo
matrimonio con una rica heredera de Logroño, María Jacinta
Martínez de Sicilia el 13 de septiembre de 1827.
Espartero se caracterizó por su ideal liberal y tras breves
destinos en Barcelona y Mallorca vuelve a la península y para
luchar contra los carlistas en la primera Guerra Carlista. Poco después
fue nombrado general en jefe del Ejército del Norte, dirigió
el levantamiento del sitio de Bilbao (victoria de Luchana), por lo que
la reina le recompensó con el título de conde de Luchana.
En 1837, y durante poco tiempo, presidió un fugaz gabinete gubernamental.
Fomentó hábilmente las divisiones entre los mandos carlistas,
atrajo a Rafael Maroto hacia conversaciones de paz que terminaron en
el "Abrazo de Vergara" el 31 de julio de 1839, que puso fin
a la primera Guerra Carlista. Gracias a este logro, le fue otorgado
el título de duque de la Victoria. Pacificó después
el Maestrazgo, derrotando a Ramón Cabrera (1840).
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| Desde ese momento utilizó su prestigio y popularidad al servicio
del progresismo. Nombrado presidente de gobierno en septiembre de 1840
(Ministerio-Regencia), con lo que sustituía a María Cristina
de Borbón como regente; desde mayo del año siguiente,
tras ser elegido por las Cortes, pasó a desempeñar la
regencia hasta la segunda mitad de 1843. Cuando fue expulsado del poder,
comenzó a vivir en Londres y en Logroño. Reapareció
en la vida política junto a Leopoldo O'Donnell, con quien compartió
el liderazgo político durante el Bienio Progresista (1854-1856),
años en los que fue presidente del gobierno. |
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Tras el destronamiento
de Isabel II en 1868, el general Juan Prim, Presidente del Gobierno,
le ofreció ocupar el trono de España, cargo que muy dignamente
rehusó. Tras aceptar la Corona Española, Amadeo de Saboya
Ie visita en Logroño donde le concede el título de Príncipe
de Vergara. Después de un efímero paso de este monarca
es proclamada la I República, cuyos cuatro Presidente siguen
rindiendo pleitesía al viejo Caudillo y le respetan sus títulos.
Incluso el rey Alfonso XII al recuperar el trono de su madre, desea
conocerlo y lo visita igualmente en Logroño.
De igual forma había ido desfilando por la capital riojana la
mayor parte de sus enemigos y correligionarios políticos (que
en más de una ocasión le volvieron la espalda) para entonar
el "mea culpa" ante el sin par hijo del carretero de Granátula,
quien admirado y respetado por todos los españoles, se extinguió
tras una larga y azarosa vida en Logroño el 8 de enero de 1879
a los 86 años de edad.
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Granátula de
Calatrava
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