Manuel Bartolomé Cossío y el Arte
Los maravillosos cuadros de El Greco: el Entierro del señor de Orgaz, el Caballero de la mano en el pecho y otros muchos, fueron estudiados en profundidad por nuestro admirado Cossío. Desde 1.886 hasta 1.908 buscó, viajó, analizó y recogió ingente información sobre la vida y la obra de un pintor desconocido por casi todos en aquel tiempo e, incluso, menospreciado por algún que otro crítico de arte. 
Entonces las obras del genial pintor cretense se encontraban almacenadas en estado lamentable de abandono, polvorientas y dañadas, repartidas por colecciones de Toledo y Madrid fundamentalmente. 

El peor enemigo del arte y del patrimonio monumental es la ignorancia y la desinformación, que no permiten apreciar y valorar todo aquello que es irrepetible y maravilloso. Pues bien, Cossío (pedagogo y crítico de arte) viajó a Toledo (ciudad completamente vinculada a El Greco) y comenzó a realizar un exhaustivo estudio de sus obras. Hay que darse cuenta del esfuerzo que esto le debió suponer, pero finalmente en 1.908 publicó su libro “El Greco”, verdadera obra maestra y referencia obligada para todo aquel que se interese por la obra de este pintor. Hoy es un libro con plena vigencia, lo que supone un gran mérito tras un siglo escrito. 
Cualquier obra que consultemos sobre El Greco nos va a hacer referencia al libro de Cossío, porque, además de ser el primero, sigue siendo muy completo e interesante. 

Supongamos por un momento que, o no hubiera existido nuestro “patrono” o no se hubiese ocupado de El Greco. En estos momentos podríamos estar en dos situaciones: o las pinturas se hubieran acabado perdiendo tras siglos de abandono o compradores extranjeros las hubiesen adquirido a precio bajo y hoy tendríamos que ir a París, Londres o Nueva York para poder admirarlas. 

Por si fuera poco lo anterior, Cossío reivindicó de El Greco su carácter de hidalgo español y sus personajes serían el paradigma de “lo español”, santos, apóstoles, nobles y burgueses retratados por él darían rostro a la esencia de España, al espíritu español, según una visión romántica y apasionada que era la que siempre caracterizó a Cossío, hombre vehemente y volcado en sus ilusiones y proyectos. Gracias a Cossío, El Greco pasa del olvido a gran genio de la pintura española y como ejemplo a seguir para los pintores y artistas. Por si fuera poco, Cossío creyó identificar unas casas del siglo XV de la judería toledana como las que habitó El Greco. Ni corto ni perezoso, habló con su amigo el Marqués de la Vega-Inclán para que comprase esas casas y las convirtiese en museo. Así se hizo y, aunque hoy sabemos que no eran las casas de El Greco, el museo del pintor cretense se ha convertido en visita obligada dentro de la ciudad de Toledo. 

Y lo último, las misiones pedagógicas de las que Cossío era jefe del patronato, viajaban por los pueblos durante la segunda República (1931-1936) llevando teatro, coros, cine y ...¡¡un museo ambulante!! que llevaba copias del museo del Prado presentadas al público por los voluntarios , cada cuadro tenía una ficha con datos del autor, de su época y las técnicas empleadas. Las reproducciones quedaban en la escuela. ¿No te suena familiar esta actividad ? .¡Es el precedente de nuestra Pinacoteca!. 

P.D.: en nombre de El Greco y sus admiradores, de la comunidad educativa de este centro, de los que estudian y de los que aman la cultura, y de todos los jarreros.......¡¡ Gracias Don Manuel!! . 

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Instituto Libre de Enzseñanza


Esta información ha sido facilitada por el I.E.S. Manuel Bartolomé Cossío