Sixto Cámara Tecedor
Matemático. Nació en Baños de Rioja el 20 de octubre de 1878 y allí inició la instrucción primaria. Continuó estudios en Miranda de Ebro y en Logroño, donde llegó a Bachiller en junio de 1896. En 1897 ingresó en la Academia de infantería de Toledo y salió de ella un año después como Segundo Teniente, empleo que ejerció durante unos meses en Pamplona. Durante su destino en el Regimiento Bailen de Logroño (enero 1899-junio 1903) contrajo matrimonio con Encarnación Niño Balmaseda (1900) e inició estudios de Ciencias Exactas en Zaragoza (1902).

Ascendió a Primer Teniente (enero de 1903) manteniendo destino en Zaragoza hasta junio de 1909. Allí continuó sus estudios universitarios hasta alcanzar el Título de Licenciado, con Premio Extraordinario, en junio de 1906. Fue el único egresado de su promoción.

Desde Zaragoza preparó el Doctorado que sólo impartía la Universidad Central de Madrid. Su Tesis Doctoral fue calificada con Sobresaliente en junio de 1908 y en enero de 1909 le fue concedido, previo examen, el Premio Extraordinario del Grado de Doctor.
Ascendió a Capitán en junio de 1909 y fue destinado a la Caja de Barbastro, regresando a su anterior Regimiento en marzo de 1911, situación que mantuvo hasta que, en junio de 1913, ganó por oposición una plaza de Auxiliar de Geometría y Mecánica en la Facultad de Ciencias de Madrid, quedando excedente en el Ejército y trasladándose a la capital.
Siendo profesor universitario e investigador en la Universidad Central, colaboró en el Laboratorio y Seminario Matemático que fundó el joven logroñes Julio Rey Pastor en 1915.
En febrero de 1917 alcanzó la Cátedra de Geometría Analítica de la Universidad de Valencia, donde comenzó la elaboración de su famoso libro de texto de esta asignatura. Allí pasó unos años de mucha y variada actividad hasta que en octubre de 1935 se trasladó a la misma cátedra de la Universidad Central de Madrid.
Después de la Guerra Civil renovó su libro de texto y fue vocal de la Real Sociedad Matemática Española. Tras su jubilación en 1948, mantuvo estancias cada vez más largas en Castañares de Rioja, donde falleció el 26 de agosta de 1964.
Los militares, sobre todo los ingenieros y los artilleros, utilizaban las matemáticas en su profesión y era frecuente encontrar entre ellos cultivadores de las ciencias exactas a un nivel superior al meramente práctico. El joven militar Sixto Cámara mostró una temprana afición a las matemáticas, que acabaron siendo su nueva profesión. En 1912-16 publicó varios trabajos de Balística en el Memorial de Infantería y otro apareció a la vez en la Revista de la Sociedad Matemática Española y en la revista italiana Giornale di Matematiche de Battaglini, traducido por el militar napolitano M. Pascal.

En ellos estudiaba el movimiento de los proyectiles fuera del arma (geometría y cinemática) y el agrupamiento de los impactos (estadística y probabilidad).

Eran trabajos de matemática aplicada en los que el autor hacia un amplio uso de la Nomografía, ciencia creada por el ingeniero francés M. d'0cagne a finales del siglo XIX, para resolver ecuaciones de modo aproximado mediante dibujos o cuadros, llamados ábacos o nomogramas, con varias escalas.

Sixto Cámara se doctoró en la escuela de Geometría sintética de E. Torroja, catedrático de la Universidad Central. Realizo la tesis en Zaragoza (allí también la publicó) apoyado por su profesor J. Alvarez Ude. Su tesis es citada como una referencia sobre curvas cíclicas en la Enciclopedia de Matemáticas Puras y Aplicadas germano-francesa. Sobre este tema publicó otros trabajos de investigación en revistas nacionales hasta 1915.

A principios del siglo XX español, la Estadística se enseñaba en las Facultades de Derecho como una descripción de los datos necesarios para la administración. La estadística moderna, matematizada a través del Cálculo de Probabilidades, tardó en pasar a las Facultades de Ciencias. La primera Cátedra de Estadística Matemática fue creada en 1933 en Madrid y la obtuvo el riojano de Badarán O. Fernández-Baños (1886-1946). 
Por eso fueron pioneros los cursos sobre esta materia que Sixto Cámara impartió en la Universidad de Valencia (1928-29). En 1931-37 publicó artículos en la Revista Matemática Hispano-Americana, citados por E. Terradas (1883-1950) en la Enciclopedia de Espasa-Calpe como las únicas referencias de entonces sobre el tema en lengua española. Su último trabajo. Teoría de los fenómenos periódicos, apareció en las Actas de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias en 1940.

 En 1963 todavía preparó una cuarta edición incorporando sugerencias de profesores de las Escuelas Técnicas Superiores, que ya no tuvo la influencia de las anteriores en las Facultades de Ciencias porque habían aparecido los textos, como el del catedrático de la nueva generación P. Abellanas, basados en las estructuras del álgebra lineal abstracta, que unos años después ocuparon también las enseñanzas técnicas. El valor práctico de Elementos se ve acrecentado por la presencia de temas en los que se destaca el papel de las gráficas en la nomografía y la estadística, dando así al libro un carácter de compendio de la obra matemática de su autor.

Sixto Cámara es más conocido por su libro Elementos de Geometría Analítica (plana y del espacio). Su primera edición, en forma rudimentaria, tuvo lugar en Valencia en 1920-21. En ella reconoció la influencia que tuvieron las enseñanzas de J. Rey Pastor (1888-1962) sobre el papel de los grupos de transformaciones en la geometría. Otra novedad fue la separación entre la geometría métrica y la proyectiva, contra la orientación del tratado de M. Vegas (1865-1943) entonces vigente, todavía bajo la influencia de E. Torroja (1847-1918). Pero su más importante contribución a la geometría española fue la incorporación de los vectores a la geometría analítica. La influencia del libro creció cuando Cámara sustituyó a Vegas en la Central. Entonces, una vez terminada la Guerra Civil, preparó la segunda edición más moderna y completa de 1941, y otra después en 1945, en las que agradeció la ayuda prestada por su antiguo profesor y entonces compañero J. Álvarez Ude (1876-1958). La modernidad teórica de sus cursos para matemáticos era superior al contenido de la obra, que mantuvo en un nivel apto para las aplicaciones.
En 1963 todavía preparó una cuarta edición incorporando sugerencias de profesores de las Escuelas Técnicas Superiores, que ya no tuvo la influencia de las anteriores en las Facultades de Ciencias porque habían aparecido los textos, como el del catedrático de la nueva generación P. Abellanas, basados en las estructuras del álgebra lineal abstracta, que unos años después ocuparon también las enseñanzas técnicas. El valor práctico de Elementos se ve acrecentado por la presencia de temas en los que se destaca el papel de las gráficas en la nomografía y la estadística, dando así al libro un carácter de compendio de la obra matemática de su autor.


Datos aportados por: L. Español González y J.J. Escribano Benito