Amos Salvador y Rodrigáñez

Político y escritor, nació en Logroño el 31 de marzo de 1845, y fallecido el 4 de noviembre de 1922. Sobrino de Sagasta. Fue Ingeniero de Caminos, ingresando en el Cuerpo en 1870. Elegido Diputado por primera vez por la legislatura de Albarracín, y las siguientes por Santo Domingo de la Calzada, nombrado Senador vitalicio en 1901.

En el año 1894, en un Gobierno que presidía Sagasta, fue Ministro de Hacienda del 12 de marzo al 17 de diciembre, momento en que le sucedió Canalejas. En 1902 sería Ministro de Agricultura, también con Sagasta, al igual que el 1 de diciembre de 1905 hasta el 6 de julio del siguiente año, de nuevo asumiría el Ministerio de Hacienda, en el Gobierno que presidía Moret. 

En 1911 fue Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes en el Gobierno de Canalejas, y por último, Ministro de Fomento en el Gobierno de Romanones del año 1915, aunque sólo por pocos meses. 
También fue Director de la Tabacalera. El 3 de mayo de Desde 1893 es nombrado Académico de la Real Academia  de Ciencias  Exactas, Físicas y  Naturales, tras  la  muerte  de  Echegaray,  leyó su  discurso  de  ingreso sobre el tema

  “Del uso de las aguas en España, con aplicación especial al abastecimiento de poblaciones y a los riegos“, el 31 de diciembre del mismo año y desde 1898 es miembro de la Academia de San Fernando, e igualmente lo fue de Ciencias Morales y Políticas. 

Escribió varios estudios entre los que destaca su obra "Sobre la Perspectiva Lineal para uso de la Pintura". Dejó manuscrita e inédita la "Teoría del Toreo" compuesta entre el 1 y el 15 de mayo de 1908. La obra se publicó como libro por la Unión de Bibliófilos Taurinos en 1962. Teoría del toreo recoge la Tauromaquia de su época de un modo excepcional. Narra las diversas suertes de la lidia y los diferentes tercios de un modo pocas veces superado en claridad y concisión. Libro teórico donde los haya, la definición de que es el toreo y de los diferentes terrenos, son sencillamente magistrales. Partidario de que en ninguna suerte pueda faltar el citar, cargar la suerte y rematarla, la obra se avanza a su tiempo sobre todo en lo referente al óptimo modo de torear. Amós Salvador defiende al público y critica las ventajas que empiezan a utilizar las figuras de su época. El autor, partidario del toreo puro, quiere que cada vez se ejecuten, a poder ser, las suertes más ceñidas, y concluye su obra con las siguientes frases dignas de mención: “La teoría que no es práctica no es teoría, es utopía; La práctica que no es teórica, no es práctica, es rutina”. 

Es el fundador del Ateneo de Logroño, cedió su magnifica biblioteca a la Provincial de Logroño. A su tesón se debe la creación de la Escuela Industrial de Logroño, más tarde denominada de Ingenieros Técnicos Industriales.