Fuente: Jesús Pascual

Botero

  En La Rioja es antiquísima la costumbre de conservar el vino en pellejos. En este sentido, "pellejo" es sinónimo de recipiente de piel de animal destinado a contener el vino. Generalmente eran los labradores y pastores quienes usaban los pellejos en las calurosas faenas del campo. Hoy en día, ese pellejo, "la bota" todavía se usa en las zonas rurales. 

El oficio de botero es un trabajo artesano que requiere cuatro características principales:

- Piel de cabra con la que se fabrica 
- su forma curvada,
- el sabor que le imprime la pez con la que se recubre en su interior, y
- el cosido con lezna y aguja. 

 Posteriormente, la bota tiene que estar bien curada, con vino o vinagre. Es una obra artesanal única. 
El primer paso para hacer una bota es esquilar, quitar el pelo a la piel de cabra, dejando algún trasquilón a conciencia, para que la pez no resbale; después se corta la bota con un patrón y se hilvana, para coser con dedal y aguja, un hilo de cáñamo de cinco cabos, una lezna, el cabo y la trenza, sin olvidarse de colocar la presilla que servirá para sujetar el cordón. 

Una vez cosida, se le da la vuelta a la bota y se introduce la cama impermeabilizada dentro para que no haya fugas de líquido. Se moja después para que al inflarle se estire la piel. 
Se coloca el gollete de madera a presión amarrándolo fuerte con una cuerda especial. Se coloca el cordel pasándolo por la presilla, se tapan las ataduras y se coloca el collar. Ahora se aplica la pez bien caliente para que corra dentro, añadiendo un poco de aceite de oliva para que resbale mejor.

Oficios artesanos en La Rioja