| "Reyes Magos" |
| Autor: Luis |
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Qué tendrán las estrellas y el firmamento que alumbran; qué tendrá su parpadeo y la noche, de luz pura, que unos Magos van tras ellas, con sus cabalgaduras, fiados en su mensaje, cifrado y en la penumbra. Qué tendrá esa estrella que en los aires resplandece como anuncio del Mesías, rey fajado en un pesebre, y que a los Magos guía, en mil leguas de estrecheces, cuando el sol brilla en el cielo o cuando las sombras crecen. Qué tendrá, qué, la estrella que juguetea en Belén, que a los Magos de Oriente pone en camino de fe; su corazón enardece, y los saca de su edén, para adorar al Dios-hombre, ignorado en Jerusalén. Qué tendrán los Reyes Magos, que cada seis de enero llenan de magia y colorido a los grandes y pequeños. Qué tendrán para en unos y otros cumplir todos sus deseos, aunque a los niños pobres, ¡ay!, sólo un mendrugo de consuelo. Qué tendrán los Santos Reyes, que renuevan cada año las ilusiones perdidas entre tanto desengaño; que pueblan nuestro mundo, en guerras desangrado, de ternura y esperanza para seguir caminando. Que los hipermercados con su embrujo bien surtido no nos roben, Reyes Magos, la sencillez de los niños. Que los juguetes y regalos sean tan sólo un símbolo del amor de un Dios encarnado y de nuestro mutuo cariño. Reyes que seguís la estrella, al tiempo que hacéis camino, y sólo detenéis la senda postrados ante el Dios-niño, haced que nuestras huellas acierten hoy su destino, en invierno y primavera, siguiendo a Jesús ya crecido. |