Villarroya 

Situación: A 63 km. de Logroño y 925 metros de altitud, en la subcomarca de Cervera del Río Alhama. El termino municipal de 11.8 kilómetros cuadrados, se extiende bajo el pico Gatun, de 1.153 metros, y las estribaciones de la Sierra de Yerga. El cierre de sus explotaciones carboníferas en la década delos sesenta marcó un radical declive demográfico: contaba con 454 vecinos en el año 1900, 534 en 1950, 483 en 1960, 47 en 1970 y 12 en la actualidad.
Historia.
Hasta 1789 -año en que logró el privilegio de villazgo por concesión del rey Carlos IV- era Villarroya aldea de Amedo, como El Villar de Arnedo, Tudelilla, Carbonera, Bergasa, Turruncún y Grávalos; en dicha calidad, se regía por el Fuero otorgado al núcleo principal a finales del siglo X.

En la "Relación del Arciprestazgo de Arnedo", elaborada por Martín Gil en 1556 -y con la grafía de "Billarroya"- se reconoce una población de 45 vecinos (225 habitantes) y se señala su dependencia jurisdiccional del "Conde de Nieba".
El Censo de población de la Corona de Castilla, realizado en el siglo XVI, contabilizaba la población de Villarroya junto a las de Turruncún, El Villar, Grávalos, Tudelilla, Bergasa y Carbonera, sumando entre todas las localidades 583 vecinos; esto es, 2.915 habitantes.

Gozó la villa de prosperidad económica a lo largo del siglo XIX, basada en sus yacimientos de carbón. Formó parte de la provincia de Soria hasta la creación de la de Logroño por Real Decreto de 30 de noviembre de 1833.

Monumentos
Iglesia parroquial de San Juan Bautista.
Recientemente restaurada por la Asociación Amigos de Villarroya. Consta de una nave de cuatro tramos y cabecera, cubriéndose los dos últimos tramos con bóveda de cañón, los otros con aristas y la cabecera con terceletes. Muestra el primer tramo, a modo de crucero, dos brazos cubiertos con lunetos. A los pies, coro alto. Torre de tres cuerpos -construida por José Soriano, vecino de Autol, en 1714- el primero de mampostería y los superiores de ladrillo. Tiene el más alto sección octogonal, y los otros cuadrada.

Naturaleza
El descubrimiento de un rico yacimiento paleontológico -realizado en diferentes campañas, desde 1944 a 1957- ha popularizado la villa en ámbitos científicos, al haberse hallado restos fósiles representativos de una treintena de especies superiores.

Cuenta además Villarroya con excepcionales parajes naturales, destacando el encinar del término "El Carrascal", al que se accede directamente desde la carretera; la presencia de una balsa acuática aumenta el interés vegetal y faunístico del bosque. Abundan el jabalí y la liebre, y pueden encontrarse huellas de tejón y gineta. Mirlo, carbonero común, escribano soteño y pinzón son fácilmente observables, siendo también frecuentes las observaciones del buitre leonado, que cría en la cercana Peña Isasa.

Economía 
Tras el abandono de la actividad minera, provocado por su poca rentabilidad, su escaso vecindario se dedica a la agricultura (cereal, almendro, olivos) y a la ganadería ovina.

Fiestas
Los festejos patronales -que se celebraban el 24 de junio, "San Juan de Flores", y el 29 de agosto, "San Juan de Gaita"- se realizan ahora el fin de semana más cercano al 24 de junio, con la quema de una hoguera, misa, procesión y bendición de los cultivos.
El tercer domingo de septiembre, Fiesta de Gracias y comida campestre en las proximidades de una fuente.
En su etapa minera, festejaba también Villarroya a Santa Bárbara, el 4 de diciembre.


Enlaces interesantes:

- Jornada Micológica en Villarroya

- Concurso de ranchos

- Peña Isasa

- Encinas de Villarroya