Ajamil

Situación: La localidad de Ajamil se sitúa a 46 Km. de Logroño, a 1046 mts de altitud, en la comarca de Cameros Viejo, a 8 Km. de San Román de Cameros. Su jurisdicción limita con la Comunidad de Castillo y León con la provincia de Soria. Tiene en la actualidad una superficie de 73 KM2, ya que se le ha añadido la del antiguo término de Larriba que tenía 53 Km. con su aldea de Torremuña. La población de Ajamil se ha reducido mucho en los últimos años contando en el año 2005 con 81 habitantes.

Historia. Ajamil era una de las villas comprendidas en el Señorío de Cameros, que la familia Ramírez de Arellano, poseía desde el siglo XIV. Pertenecía a la antigua provincia de Soria y tenía mucha relación con el pueblo vecino de Yangüas.

Torremuña fue villa en el pasado, y pertenecía a las Monjas Bernardas de Herce, su impresionante y bien fortificada iglesia fue propiedad de los Obispos de Calahorra. Larriba fue su aldea, siendo posteriormente municipio, precisamente el Ayuntamiento más alto de La Rioja hasta su desaparición por incorporación a Ajamil en 1974.

Hasta comienzos del siglo XIX, Ajamil conservó un lavadero de lanas, y se tejían paños de diversa calidad, parte de la tradición textil de la vecina localidad de Munilla procede de estas antiguas fábricas.

Ajamil mantiene el edificio de su escuela que fue creada por dos de sus hijos; D. Domingo Martínez, consejero de Hacienda y D, Francisco de Llera Iñiguez, comerciante en Cádiz. Su fundación es de 1800, conservándose su documentación.

Monumentos 
El pueblo posee una interesante disposición en ladera, con bellas muestras de arquitectura popular. La Iglesia parroquial está dedicada a la Asunción de la Virgen y es edificio del siglo XVII, con tres naves y con la entrada bajo un pórtico,
En la plazuela de la Iglesia hay una fuente medieval y algunas casas de manipostería con entramados de madera.
En la parte baja del pueblo se halla el lavadero de lanas, con una conducción de agua de interés. En el Monte Real o bosque de hayas de la zona se ubicaba según la tradición una población de la que quedó como resto una ermita dedicada a San Simeón. Su emplazamiento estaba cerca de la Cañada Real y del camino que atravesaba la sierra, por lo que el ermitaño estaba obligado a tocar la campana de la ermita para atraer a los viajeros perdidos.

Fiestas.
Ajamil celebra sus fiestas el 10 de julio dedicadas a San Cristóbal, y se mantiene la tradición de repartir un bollo y vino.
Larriba pese a su despoblación celebra sus fiestas el primer domingo de septiembre, y participa en los carnavales logroñeses con sus antiguos disfraces de pieles y cencerros, Su iglesia dedicada a San Juan tiene restos románicos pero está en ruina,
Torremuña también despoblado, mantiene sus fiestas el 5 de agosto y la Asociación de Amigos ha recuperado su danza,

Economía
Ajamil se mantiene de la actividad ganadera sobre todo en ganado vacuno. En el pasado fue famoso por sus cabradas y muchos de sus vecinos descendían con ganado lanar a Extremadura.
Su riqueza forestal radica en las subastas de madera de haya que el municipio suele conceder. También existen algunos ingresos municipales por la caza sobre todo de paloma, jabalí y corzo.

Natueraleza
Su territorio está recorrido de norte a sur por el río Rabanera o río Vargas, que nace en las estribaciones del Pico Cerro Castillo de 1.683 metros de altitud. La mayor parte de su superficie se dedica a aprovechamientos forestales, sobre todo de madera de haya. Cuenta con una abundante cabaña de ganado vacuno y caballar, que se mantiene en los pastos de la comarca. Su situación en las laderas del Monte Real es privilegiada, con bosques de hayas de gran frondosidad.

La cumbre de Canto Hincado es la más alta del llamado Hayedo de Santiago con 1.758 metros. De este paraje sale la Cañada Real Soriana Oriental que atravesando toda España llega al Valle de Alcudia en Ciudad Real.
Ajamil posee un paisaje de gran interés y existen refugios en su jurisdicción. Los recorridos por el Hayedo de Santiago nos permitirán conocer uno de los paisajes de mayor belleza del Cameros Viejo.
Se mantiene la artesanía de la fabricación de peones para colmenas con técnicas de cestería, y por consiguiente la elaboración tradicional de miel.

El término de Ajamil está dentro de la Reserva Nacional de Caza. La Dehesa de Torremuña, hoy de fácil acceso por varias pistas es un ejemplo de aprovechamiento forestal y ganadero en armonía. Esta dehesa cuenta la leyenda que a sus propietarios les ofrecieron como precio rodearla de monedas de plata y en los portillos monedas de oro.

Siguiendo con los tesoros bajo el cerro de La Modorra, hay un tesoro enterrado, concretamente "un buey de oro y una serpiente encantada". Buscar ese tesoro entre los robles de la zona bien vale una excursión en la que no será difícil otear el corzo o las colonias de buitres que desde Arnedillo recorren el río Manzanares y otros afluentes del Cidacos.



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