Introducción: ¿Qué es invertir éticamente?
Las personas invierten sus ahorros pensando en un futuro, buscando
objetivos concretos como proveer para los años de retiro, la
compra de una casa, la educación de los hijos etc. Un creciente
número de personas desean con estas inversiones invertir también
en el futuro de la sociedad, del medio ambiente, del mundo. Estas personas
son el centro de las inversiones éticas, denominadas asimismo
de responsabilidad social.
Las inversiones éticas aúnan el deseo del crecimiento
de las inversiones, de los objetivos financieros con los valores personales
del inversor que desea invertir en un mundo mejor, mas justo.
El aspecto más interesante de la filosofía de inversión
ética reside en que cada persona tiene una visión diferente
sobre los valores. La importancia y jerarquía de los mismos es
algo personal y distinto de una persona a otra, de una institución
a otra. Algunos inversores están fundamentalmente preocupados
por el medio ambiente, otros es la relación laboral de los empleados
de las compañías, otros se preocupan por el daño
de ciertos productos en la sociedad como el tabaco, las armas, el alcohol,
o bien su interés son los principios y valores religiosos etc.
Hay enfoques diferentes en las razones éticas del inversor, que
reflejan la diversidad del ser humano.
Una de las gratas sorpresas del inversor ético es que estas
inversiones, además de hacer un bien social y enriquecer y confirmar
los valores personales, producen según se ha comprobado resultados
prácticos similares a otras inversiones sin esta filosofía.
No es necesario sacrificar el rendimiento a causa de los ideales del
inversor. Incluso, dado el rigor de los gestores, muchas inversiones
éticas han dado resultados superiores a los productos tradicionales.
Trabajo-estudio de la clase
de Mercados Financieros (FINA 4050) de la Universidad de Puerto Rico
(Ponce)
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