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Este pequeño anfibio de la familia de los anuros viene a medir entre 5 y 7,5 cm. de longitud, siendo los machos más grandes que las hembras. El hocico lo tiene largo y puntiagudo, su lengua tiene forma de disco, las pupilas de sus ojos son redondeadas y dispone de unos dedos cortos con las patas posteriores parcialmente palmeadas. Su color varía entre gris claro o aceitunado, tirando a rojizo.
El dorso lleva varias manchas más oscuras y su vientre es de color claro, con pintas marrones, la piel es verrugosa. |
Ocupa la mayor parte de la Península Ibérica y está presente en Galicia, haciéndose menos frecuentes y dispersas a lo largo de la cornisa Cantábrica, alcanzando hacia el noroeste algunas áreas centrales y meridionales de Navarra y la región de Jaca en el Pirineo oscense. En algunos lugares en expansión por colonizar hábitats humanizados, donde han desaparecido otras especies y en La Rioja se pueden encontrar escasos ejemplares en la mitad este.
Su hábitat lo encuentra en arroyos, regatos, charcas, fuentes, especialmente los rodeados por vegetación semiacuática. Incluso aguas algo salobres, desde el nivel del mar hasta los 1600 m. de altitud (Sierra de Guadarrama), siendo más frecuente en zonas de baja o media altitud, ocupando tanto zonas abiertas y herbazales como bosques, en especial encinares, quejigares y rebollares. Frecuentemente asociado a bosques de ribera, tanto en zonas de sustrato calizo como en zonas silíceas.
Su actividad se desarrolla tanto de noche como de día y se alimenta de insectos y larvas, pudiendo llegar a capturar crías de ratón, los sapos más grandes . Durante el verano las hembras depositan entre 300 y 1500 en las plantas acuáticas, que eclosionan a los diez días y la metamorfosis la efectúan a los 20-55 días.
Su principal amenaza se encuentra por la desaparición de hábitats acuáticos y zonas encharcables; destrucción directa de biotopos de reproducción, sobre todo en la región occidental, debido al crecimiento de zonas urbanas y la contaminación acuática que conlleva; descenso del nivel freático, por utilización para riegos o explotaciones ganaderas, afectando sobre todo a las poblaciones orientales asentadas en sustratos calcáreos; canalizaciones de arroyos, sustitución de albercas tradicionales.
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