Mamíferos







Paloma Torcaz
 (Columba palumbus)
La torcaz es la paloma europea de mayor tamaño. Con cabeza redonda y pequeña en relación al cuerpo dispone de un plumaje con tonos grises azulados, de ojos amarillos y pico con bulbo blando en la base. El cuello tiene unos colores azul verdosos y una mancha blanca. En el dorso, la tonalidad dominante va desde el gris azulado hasta el pardo y su abdomen es más claro, casi blanco.

Las patas son de color rojo y la cola tiene una ancha y vistosa banda negra en su extremo. La diferencia en los sexos es notable, no en el plumaje sino en el tamaño, ya que las hembras son bastante más pequeñas que los machos.
  Los bosques y el campo son el hábitat más frecuentados por la paloma torcaz, tanto en llanuras como en colinas y no aparece en las zonas altas de montaña salvo en el periodo de inmigración.

Proviene del norte y centro Europa, aunque cuenta con un gran número de efectivos entre su población que son sedentarias de nuestros territorios sobre todo en las zonas occidental, pero la podemos encontrar nidificando en casi toda la península. Esta especie tiene doble paso, en otoño y en primavera. La dirección principal es la de nordeste hacia sudoeste. Les gusta el clima mediterráneo, por este motivo estas aves no abandonan la península Ibérica.
Las migraciones comienzan en el mes de octubre, aprovechando la luz del día y nunca la noche. La entrada de estas aves en nuestra península se realiza por los Pirineos pasando por los pasos de Valcarlos, Echalar en el Pirineo Navarro, Sierra de la Demanda en La Rioja, bajando hacia Extremadura y Andalucía que es donde inviernan el mayor porcentaje de ejemplares. Cuando el invierno está tocando su final y entra la primavera regresan a los lugares de origen, en muchas ocasiones por los mismos pasos por donde han entrado

Son poco exigentes en cuanto a las necesidades de espacio, sin embargo, no dejan de marcar y defender su territorio, que les permita obtener recursos alimentarios. En cualquier caso, son múltiples las manifestaciones gregarias de todas las especies, tanto en sus comederos habituales como en sus migraciones.

Su vuelo es fuerte, directo y rápido con batido de alas breve pero regular, planeando a intervalos y llevando el pecho muy sobresaliente, en especial segundos antes de aterrizar. Camina por el suelo con facilidad y donaire, moviendo la cabeza y el cuello hacia adelante y atrás.

Es preferentemente vegetariana, comprendiendo, semillas de gramíneas, leguminosas, bayas, trigo, maíz, bellotas y aceitunas e igualmente larvas y pequeñas lombrices. Tan importante como la comida es el agua para las torcaces, que necesitan beber y bañarse varias veces al día en lagunas, ríos y charcos que encuentran en su camino. Acostumbra a comer casi siempre en tierra y utiliza dormideros comunes al anochecer.

Durante la reproducción vive en parejas, a veces muy aisladas unas de otras La cría se produce entre los meses de marzo y abril, realizando entre 2 y 3 puestas de 2 huevos cada una, con una incubación conjunta que dura 17 días. Los nidos ocupan lugares variados y dispares, desde copas de grandes árboles hasta matas a ras del suelo. Están realizados con pequeñas ramas entrelazadas y ocasionalmente hay en su interior raicillas. También es frecuente que aprovechen la estructura de nidos de otras aves.