Mamíferos








Liebre ibérica 
(lepus granatensis)

Este mamífero tiene un peso entre 1,5 y 2,5 kilogramos y 50-60 centímetros y está recubierto por un pelaje suave, de color castaño amarillento o rojizo, con pelos negros dispersos en el dorso y los flancos. El vientre y las partes posteriores presentan coloraciones blancas o amarillentas. 

El hocico es corto, breve y provisto unos largos bigotes, las orejas son largas, derechas, móviles y orladas de pelos negros. La cola es corta y se presenta siempre vuelta hacia arriba, por lo cual deja al descubierto el trasero, de un blanco muy característico. 

Las patas posteriores están más desarrolladas que las delanteras y son muy musculosas, razón por la que la liebre alcanza velocidades de hasta 70 km/h. Es un roedor herbívoro, se alimenta de hierba, raíces, cortezas, setas, bellotas, granos de cereal e incluso algunas ramas jóvenes de determinados árboles
La gestación de la liebre dura unos 40 días, la hembra puede quedar preñada antes del parto -fenómeno de superfetación-, con lo que, en los buenos años, puede tener hasta cuatro camadas, con dos lebratos por camada e incluso más. Puede reproducirse a partir de los 10 meses y durante la época del celo , entre los machos se producen auténticas batallas por cubrir a la hembra, que se verá acosada más tarde por el vencedor.

Es un roedor solitario y nocturno, la liebre pasa casi todo el día encamada en una ligera depresión del terreno. Le gusta realizar largos paseos nocturnos y a la hora de volver a su "encame" da infinidad de vueltas, rodeos y cambios de recorrido para no ser perseguida por sus abundantes enemigos (lobos, zorros, etc.) Sus aguzados sentidos la permiten percatarse del peligro con bastante antelación y su mejor arma, la velocidad en carrera, la saca a relucir en sus continuas huidas que marcan su carácter solitario. Aún así, la huida repentina no se da siempre en la liebre, ya que a veces espera agazapada a que el peligro pase de largo para acto seguido emprender la marcha en sentido contrario.

Frecuenta principalmente zonas abiertas como bosques aclarados, praderas, eriales, áreas de matorral y campos de cultivo hasta los 1.700 metros de altura. También aprovecha algunos terrenos labrados aunque, por lo general, prefiere zonas en las que pueda aprovechar sus tonos pardos grisáceos y rojizos para pasar inadvertida. 

En la actualidad la liebre se encuentra en regresión a causa de la caza furtiva, el uso indiscriminado de insecticidas y herbicidas en los cultivos, a la sustitución de paisajes de campiña por cultivos de coníferas , y en menor medida, también por la presión cinegética de los cazadores.