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Se caracteriza por tener un caparazón aplanado y en forma de ovalo, con tonalidades pardas y verdosas. Su cuello dispone de un dibujo formado por bandas anaranjadas. Puede superar los 20 cm de longitud de caparazón y su cola es más larga que las placas de la espalda.
Sus patas anteriores están recubiertas de escamas y terminadas en cinco uñas, mientras que las posteriores sólo poseen cuatro. Los machos tienen el lóbulo del plastrón cóncavo, mientras que las hembras lo tienen convexo. |
Es frecuente que en su caparazón se depositen algas dándole un aspecto rugoso y sucio.
Vive en aguas tranquilas como: pantanos, arroyos, charcas, e incluso en
grandes ríos y pantanos. También puede habitar lagunas salobres.
Es acuático, nada y bucea muy bien. Su actividad se desarrolla durante
el día, siendo frecuente observarlo tomando el sol en las orillas y
troncos flotantes, desde las cuales se sumerge rápidamente al menor
indicio de peligro. Se oculta durante la época de verano, cuando el agua
desaparece y también en invierno si las temperaturas son bajas.
Su dieta es básicamente carnívora, se alimenta de anfibios, pequeños
peces, moluscos, invertebrados, e incluso carroña.
Cuando es molestado, despide un desagradable olor, producido por glándulas inguinales.
Entre sus predadores destacan las garzas, las cigüeñas y los milanos
El inicio de la reproducción tiene lugar en primavera, y la cópula tiene lugar tanto en la tierra como en el agua. La hembra deposita y entierra en una oquedad construida por ella misma en la tierra o el fango, de cinco a doce huevos, para su incubación por el simple calor ambiental. La eclosión se produce a los treinta días. Las crías al nacer se dirigen directamente al agua. Alcanza la madurez sexual sobre los siete años. Esta especie goza de gran longevidad.
La colonia del Galápago Leproso ha sufrido un dramático descenso, como consecuencia de la contaminación
de los medios acuáticos, modificación por dragados, canalizaciones y desecaciones. En La Rioja, viven grupos aislados en las islas y orillas del río
Ebro, ubicándose principalmente entre las localidades de Logroño y Alfaro, siendo la Reserva Natural de los Sotos de Alfaro, el lugar que alberga el mayor números de
ejemplares.
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