Mamíferos








Culebra bastarda
(Malpolon Monspessulanus
  Este reptil es el mayor de la Península Ibérica, y pudiendo llegar a medir hasta 2 metros de longitud. La cabeza presenta unos ojos grandes, con las supraoculares muy salientes que forman una especie de ceja muy prominente que le da una expresión penetrante. 
Su cuerpo presenta escamas de coloración muy variada, existiendo ejemplares marrones, rojizos, pero el color predominante entre los ejemplares adultos es oliváceo o pardusco, mostrando en el tercio anterior una zona de manchas negruzcas muy características. 
La parte inferior es amarilla con ligero moteado oscuro. Los jóvenes presentan unas hileras de manchas oscuras a lo largo del cuerpo. 

En La Rioja habita preferentemente en los valles del Iregua y Najerilla y las zonas secas con terrenos arenosos, rocosos, bosques abiertos, zonas de cultivo con olivares, viñedos, frutales, sotos fluviales y algunos regadíos.

Entra en letargo a finales de noviembre, y en el mes de marzo reinicia su actividad diurna.. Entre abril y junio entra en celo y en junio tiene lugar la puesta, que consta de un máximo de 18 huevos. Puede vivir más de 25 años. 

Es muy activa y agresiva, su dieta es muy variada y consiste principalmente en ratones, topillos, crías de aves y lagartos, lo que la convierte en una buena aliada de los cultivos Para dar alcance a sus presas se introduce por todo tipo de cuevas e incluso trepa por muros y árboles.

Es la única culebra venenosa de La Rioja y posee dientes venenosos en la parte posterior del maxilar superior. Su aplicación suele ser para inmovilizar a presas sujetas en la boca y facilitar su posterior digestión. Sin embargo es difícil que éstos lleguen a ser efectivos al morder a los humanos, ya que se encuentran muy retrasados. No obstante las mordeduras de los ejemplares grandes, pueden ocasionar un hinchazón local pasajero. Se defiende huyendo a gran velocidad, soplando fuertemente y en última instancia mordiendo.

Se ha producido un descenso alarmante de esta especie como consecuencia de la quema de vegetación, atropellos y la persecución directa.

 

 Foto cedida por: Centro de Acuicultura Experimental