Mamíferos








Víbora áspid 
(Vipera aspis)
  Víbora venenosa de cuello delgado, puede llega a medir hasta 70 cm. Con cabeza triangular, es muy característico el dibujo en zig-zag que a menudo presenta sobre su dorso. Su coloración es muy variada, dependiendo de su edad, época del año, zona donde habita y si es macho ó hembra. En ocasiones tiene una "V" invertida sobre la cabeza. El iris de los ojos es amarillo y el extremo del hocico está algo recurvado acabado en unas escamas. Los colmillos los tiene adelantados y curvos a través de los cuales fluye el veneno. 
En La Rioja habita generalmente zonas abiertas con matorrales, lugares cálidos y secos:graveras, muros, taludes etc... se han localizado en la Sierra Cantabria y las sierras del Sistema Ibérico riojano desde Ezcaray hasta Enciso, Sierras de Moncalvillo y de la Hez. 

Está activa tanto de día como de noche, se esconden en un hoyo del suelo o entre las rocas. Entra en letargo durante noviembre y sale en febrero, aunque puede interrumpirlo en días soleados, suelen enrollarse varias juntas en un mismo sitio. 

El celo comienza en el mes de marzo y la gestación dura entre 3 y 5 meses, el cortejo comienza  con  una  lucha  ritual  entre machos, delante  de la  hembra; los machos intentan intimidar a sus vecinos irguiéndose en forma de "S", si ninguno abandona el terreno se persiguen unos a otros e intentan enrollarse entre sí. Nunca intentan morderse, así que no se ocasionan ningún daño. 

Son ovovivíporas, la hembra mantiene los huevos en su cuerpo hasta el momento que nacen las crías, cada una puede parir de 2 a 18 crías, que miden unos 17 ó 20 cm. En octubre se puede producir un nuevo periodo de celo. Muda tres veces al año.
Es una víbora de movimientos lentos, pero agresiva y peligrosa para el hombre, captura sus presas al acecho o introduciéndose en su galerías. 

Se alimentan de pequeños mamíferos como: ratones, topillos, aves jóvenes y lagartos. Los animales jóvenes comen lombrices de tierra e insectos. De carácter tranquilo, huye ante el peligro, en el caso de ser acorralada avisa con soplidos, pero si es capturada, se defiende mordiendo en la mayoría de los casos.

El veneno de esta víbora es lento y muy doloroso, coagula la sangre y destruye el epitelio de los vasos sanguíneos y causa en sus presas hemorragias, parálisis, llegando hasta la muerte. Es la mas peligrosa de las víboras europeas, en cuanto a la toxicidad de su veneno.