Mamíferos


 





Águila Real 
(Aquila chrysaetos)

 


La más grande y poderosa de las águilas de la Península Ibéricas, de alas largas y anchas con pequeñas manchas blancas y cola larga de extremo cuadrado de color claro. Las hembras siempre mayores que los machos pueden llegar a pesar 6 kg y tener hasta 2,50 mts de envergadura. La tonalidad del dorso es de color castaño con matices rojos y la parte inferior más clara. Los ejemplares jóvenes tienen la cola blanca en la raíz e incluso algunas zonas blancas en las alas. En mudas sucesivas cambia el plumaje hasta alcanzar el color definitivo hacia los cuatro años de edad. 
  Las patas, muy poderosas, están emplumadas hasta el nacimiento de los dedos. Es un ave muy adaptable, vive con preferencia en zonas montañosas, pero se le puede ver en lugares de baja altitud, ocupando páramos, monte bajo y zonas despobladas. En La Rioja se presenta fundamentalmente en los valles de los afluentes del Ebro, donde encuentra cortados apropiados para construir sus nidos 

Son animales sedentarios, no obstante los ejemplares jóvenes recorren enormes distancias durante su primer invierno. Sienten preferencia por determinados lugares y posaderos, ramas seca de árbol, repisa de un cortado rocoso o la cima de una peña, donde pasan muchas horas del día. La pareja de águilas se mantiene fija dentro de un territorio de grandes dimensiones. 
Inician los vuelos nupciales en el mes de enero, simulando ataques en los que entrechocan las garras. A pesar de ser muy silenciosas, en esta época suelen en ocasiones emitir agudos maullidos

Poseen varios nidos, que van utilizando alternativamente, estos son construidos generalmente en cortados rocosos, cada pareja suele tener entre 2 y 5, los cuales son ocupados alternativamente, ya que por lo general, una vez han volado los pollos queda cubierto por restos de presas y es necesario dejarlo dos inviernos antes de volver a usarlo de nuevo.
La puesta se realiza entre los meses de marzo y mayo , con intervalos de tres a cuatro días, consiste casi invariablemente en dos huevos, de color amarillento con manchas marrones y garantiza por lo menos la supervivencia de al menos uno de los pollos en periodo de poco alimento. Si los huevos fueran puestos a la vez, dos pollos del mismo tamaño podrían competir por las escasas presas y llegar a morir los dos, de esta forma, uno de ellos será siempre de mayor tamaño y si no hay comida suficiente se impondrá sin piedad al otro que morirá de inanición. Este fenómeno se conoce con el nombre de cainismo.  La incubación dura aproximadamente 45 días, los cuales son incubados por la hembra y la encargada de alimentar a los polluelos, permaneciendo con ellos en el nido la mayor parte del día mientras el macho se dedica a la captura de alimento.
El águila real, es un animal fuerte con unas poderosas garras que le permiten matar sin excesivo esfuerzo presas de seis o siete kilos. La base alimenticia es muy variada, incluye en su dieta predadores como zorros, gatos monteses, lechuzas, culebras, etc., aunque no duda en cazar palomas, conejos, reptiles y aprovechar carroñas cuando tiene ocasión.

Esta especie prácticamente no tiene enemigos en la naturaleza a no ser el propio hombre. La expectativa media de vida para los adultos en estado silvestre es de 10 años pudiendo llegar a los 20 años.

A la persecución humana que sufre, hay que añadir las duras condiciones climatológicas que la especie sufre en alta montaña. La población total en La Rioja, se estima entre las 15 y las 20 parejas reproductoras. Las medidas de protección a todas las aves de presa decretadas por el Gobierno palian en gran medida la acelerada caída en la densidad del Águila Real en España. Pero como se trata de una especie que preferentemente habita la alta montaña, allí es difícil que la Ley pueda perseguir a los infractores a menos que la educación cívica y el respeto a la Naturaleza puedan más que el temor a la sanción.

El creciente excursionismo de montaña, el alpinismo y lo frecuentados que son ahora lugares antes inaccesibles prácticamente a las personas de toda condición, son también causas de la drástica disminución de esta maravillosa ave de presa que a la vez es muy sensible a cualquier molestia o a la presencia del hombre, siendo esto motivo suficiente para abandonar un nido o una puesta.