Torre de Baños de Rioja

Fuente: Castillos y Fortalezas de La Rioja

La torre de Baños de Rioja tiene muros de sillería (1,40 m.), planta rectangular (9,75 x 8 m.) y 19 m. de altura. En su estado original se dividía en planta baja y cuatro pisos, y se remataba con almenas. Ahora, solamente tiene un piso falso y se cubre con un tejado a cuatro aguas con cornisa moldurada. La puerta de acceso primitiva en arco de medio punto,  está en la segunda planta, orientada al E. y tienen en su base unos mensulones, posiblemente para servir de apoyo a una pequeña plataforma, elemento que no se encuentra en otras torres análogas. 

Los vanos son de formas variadas: tiene aspilleras en planta baja y segundo piso en todos sus lados, y en la planta primera, una al S. y otra al W.; ventanas cuadradas, cegadas al exterior en la planta baja, orientadas una al N. y otra al S., y en el primer piso, otra con banco de piedra al interior, en el lado E.; una ventana de medio punto al N. y otra en arco rebajado con banco de piedra, al E. en la planta tercera; y dos ventanas geminadas en arco apuntado, situadas al N. y S. de la cuarta planta.

La torre y villa de Baños perteneció a la familia Leiva desde fines del siglo XIV, apareciendo como señor suyo, en 1575, Juan Martínez de Leiva, aunque García Carrafa pone como primer señor a un bisabuelo del mismo nombre; posteriormente fueron Condes de Baños, desde 1621. 
En 1498 Juan de Leiva quiso agrandar y fortalecer la torre que tenía con baluartes y barrera, sin licencia real, por lo que los Reyes Católicos mandaron a su Corregidor de Santo Domingo que averiguara lo que se había construido hasta ese momento. El señor persistió en sus intentos en años sucesivos y pretendió además construir nuevo castillo en lugar diferente.

Después de años de dura y complicada restauración, desde septiembre del año 2004, alberga un hermoso y único alojamiento rural-medieval.


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