Logroño
El Camino de Santiago, llega a La Rioja, proveniente de la localidad Navarra de Viana, atravesando un pequeño puente a 3 km. de Logroño, entre viñedos y campos de cereal. Continúa unos 150 mts. por la carretera y enseguida  tuerce a 
la  izquierda, por pista de tierra, pasa junto al monte Cantabria, que muestra las ruinas de la ciudad romana destruida por Leovigildo en 574. Avanza la ruta hasta la carretera de Mendavia, se deja a la derecha el cementerio  y  atraviesa el  Ebro  por  el  puente  de  piedra  y  entra en la pujante ciudad de Logroño, con una población de 125.000 habitantes, la cual debe su  origen al Camino de Santiago , que le dio impulso y desarrollo a partir  de los siglos XI y XII. La ciudad no empezó a cobrar 
auge hasta que en 1076 Alfonso VI  la incorporó a Castilla. A este rey se debe la restauración de la ciudad cuando, arrasada por el Cid en 1092, es repoblada por el conde García Ordoñez y favorecida su población para implantar un núcleo fuerte que asegurase su incorporación a Castilla.
Para facilitar el paso de los peregrinos, el propio monarca impulsó la construcción del mayor puente del Camino Jacobeo, en cuyas obras de reconstrucción participaron, sucesivamente, Santo Domingo de la Calzada y San Juan de Ortega, al cual está dedicado. En su arranque norte había una ermita dedicada a este santo brugalés que tanto trabajo en La Rioja y el Ayuntamiento logroñés hasta el siglo XIX nombraba abad de dicha ermita a un sacerdote de Logroño y por voto acudía en la fiesta y en el aniversario de una de las riadas del Ebro a rezar las visperas en el mismo. El viejo puente medieval, sobre el cual se construyó el actual Puente de Piedra, tenía una longitud aproximada de 200 metros, que se salvaba mediante doce arcos. 

Cruzado el río Ebro, el Camino penetra en la localidad, por la calle Rúa Vieja, que con su paralela Calle Mayor, conformaban el primitivo núcleo urbanístico, con la estructura típica de las ciudades de paso. Al comienzo de la Rúa Vieja, a mano izquierda, queda el Hospital, actualmente Provincial, y que antaño se llamó de "Roque Amador" o de "Rocamor", de clara vocación jacobea. Más adelante, el Camino pasa por la parte posterior de Santa María de Palacio, la iglesia más  antigua de la ciudad, llamada así en recuerdo de la donación efectuada por Alfonso VII de su palacio a los canónigos del Santo Sepulcro, sobre los que se fundó el templo. Posee una sorprendente torre ochavada y piramidal, del siglo XIII, que destaca armoniosa sobre los tejados. El edificio, del siglo XIII, conserva en su interior, entre otras piezas de interés, el retablo mayor de Arnao de Bruselas, del siglo XVI, el claustro de los siglos XII-XVIII e imagen de Ntra. Sra. de la Antigua del siglo XIII. Muy próximos se encuentran la Iglesia de San Bartolomé de los siglos XII y XIII, pequeña y armoniosa, la cual tiene  una  portada  gótica que  representa  el martirio del santo, ábside románico, torre del
siglo XI y Santa María la Redonda, del siglo XVI, concatedral de la diócesis, con sus dos airosas torres gemelas barrocas, de estructura ojival, siglo XVIII, aunque el edificio es gótico ,siglo XIV.
Al finalizar la Rúa Vieja comienza la calle de Barriocepo en la que el caminanate se encuentra con la fuente de los Peregrinos, decorada con los típicos elementos jacobeos. En esta misma calle está ubicada la Iglesia de Santiago el Real, donde destaca la gran imagen de Santiago Matamoros, obra de la escuela flamenca del siglo XVII y, presidiendo el altar mayor, un evocador Santiago peregrino, del siglo XIV, con todas las características de la imaginería gótica. Los peregrinos abandonan Logroño por la puerta del «Revellín» o de «Carlos V", cuyo arco todavía se mantiene en pie, para continuar, por las calles Comandancia, Superunda, Trinidad y Marqués de Murrieta hasta llegar al Barrio de San Lázaro, donde se encontraba una antigua leprosería. 

El Camino atraviesa la vía férrea y, a poco más de medio km., junto a la gasolinera, se desvía de la carretera por la izquierda. Atraviesa la carretera de circunvalación, bordea el Pantano de la Grajera y su bello parque, que se deja a la izquierda, para continuar por la N-120, dejando atrás la capital riojana hacia Navarrete, otro importante punto de la Ruta Jacobea

Navarrete

Ventosa

Nájera

Azofra

Santo Domingo

Grañón